Narrow screen resolution Wide screen resolution
25 Años de la muerte del padre Álvaro Ulcué Chocué Imprimir E-mail
Escrito por Joe B. Duarte   
13.11.2009
“Aprender a leer, atreverse a pensar, es empezar a luchar” 

Durante los días del 8 al 10 de noviembre del 2009, se celebró el 25 aniversario de la muerte del p. Álvaro Ulcué Chocué, primer sacerdote indígena de la etnia Paez, del norte del Cauca, Colombia.  

El objetivo de la asamblea era de carácter conmemorativo, y por eso, “a la luz de la memoria (camino) dejado por el padre Álvaro, reflexionar con la comunidad, en especial con los jóvenes, como desde su perspectiva  “ven” el pasado para ayudar a construir el futuro de la comunidad”.

En estos tres días se dieron cita en el CECIDIC, en Toribio, personas especialmente de las comunidades de los resguardos de Toribio, San Francisco y Tacueyó, y algunos de otros resguardos.


Durante los tres días, se hizo memoria de la vida y las acciones del p. Álvaro, que sin duda marcaron la historia de los últimos 30 años de los pueblos indígenas del norte del Cauca, en especial, los resguardos de Tacueyó, Toribio y San Francisco. En medio de las reflexiones y testimonios por parte de algunas personas, hubo también muchos actos culturales que resaltan la festividad de los Nasas.

Hacer memoria, después de 25 años de la muerte del p. Álvaro Ulcué, para las comunidades paeces, es al mismo tiempo, revisar y mirar el camino que se ha hecho durante este mismo tiempo. Camino de luchas, recuperaciones de tierra y de reivindicaciones sociales, que tiene como estructura central, el Proyecto Nasa. Proyecto que ha buscado la realización del sueño del p. Álvaro: una Nueva Comunidad. Una Nueva Comunidad que sea formada, con conciencia, organizada y unida, y, que se construya a partir de su identidad como pueblo Nasa.

También hacer memoria de este camino, es reconocer también el trabajo de solidaridad y evangelización que ha hecho la Iglesia Catolica, por medio de los Misioneros de la Consolata de la región de Colombia, que han acompañado al pueblo Nasa, después de la muerte del p. Álvaro, y quienes han seguido las inspiraciones del p. Álvaro.

De estos tres días de fiesta, reflexiones y mucha alegría, queda visto, que el camino no ha terminado y que seguramente no terminara, pues aún hay desafíos y problemáticas actuales que el propio Pueblo Nasa, tendrá que resolver y dar respuestas propositivas, por medio de sus líderes, los Mayores, y la Minga de la comunidad.

Que este jubileo de la vida y muerte del p. Álvaro sirva al Pueblo Nasa, para enfrentar los nuevos retos que la sociedad hodierna presenta, desafíos tanto exógenos como endógenos y que el espíritu de  él sea una fuente más de inspiración, de unidad y esperanza, porque a mi modo de ver, el camino aún está por ser construido y caminado. 



Ultima modificación ( 12.11.2009 )