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Padre Giovanni Merlo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Giovanni Tebaldi   
19.02.2006

(1924-2004)

El día en que ingresó en el Instituto (14 de octubre de 1947), Giovanni Merlo tenía 23 años. Certosa di Pesio hospedaba entonces una clase de estudiantes de posguerra provenientes de los cursos de orientación profesional, del trabajo de los campos, de las oficinas y de las fábricas y de la vida militar, todos ellos conocidos como “acelerados” o “complementarios”, es decir, estudiantes en recuperación tras la guerra y por su causa. Merlo Giovanni llevaba consigo una identidad bastante desacostumbrada. En la hoja de licenciamiento definitivo del Ejército Italiano se lee: “El soldado Merlo Giovanni era electromecánico de profesión, licencia integradora (año 1936-1937), enrolado el 5-1-1943, en las armas el 23-5-1943; asignado al Departamento 1º Regional. Matr. 30978”. Prisionero de los alemanes y deportado a un campo de concentración a Alemania. La información sobre su carrera militar reaparece de vez en cuando en las fantasías de sus relatos. Él mismo se sentía complacido cuando recordaba los hechos que le sucedieron durante el servicio militar y estando prisionero.

A su llegada a Certosa, la carta de presentación del cura de la parroquia de San Francesco de Paula en Turín, el teólogo Silvio Valperga, dice: “Le conozco desde hace diez años. Fue colaborador nuestro como asistente de los niños del oratorio y como catequista en el Sagrado corazón de María. Se sintió siempre atraído por la vida religiosa”.

Merlo Giovanni había nacido en Rivarolo Canavese, provincia de Turín, diócesis de Ivrea, el 18 de enero de 1924, de Pietro y María Novaresio. Estudio en diversos centros hasta su ingreso en el noviciado de Certosa di Pesio (1951-1952), y prosiguió seguidamente los de filosofía y teología en Turín, donde se ordenó de sacerdote el 22 de marzo de 1958.

En 1960 se le destinó a la región de Mozambique, donde trabajó desee septiembre de 1962 a 1964 en las misiones de Maimelane, Massinga y Mapinhane. La salud comenzó a dar señales inquietantes y la preocupación por su anciana madre le indujo a solicitar al Superior General, P. Domenico Farina, que considerara su situación. Pasaron cuatro años y él, aconsejado por el superior regional, P. Aldo Mongiano, volvió a escribir al Superior General. “Se trata de mi madre, ya muy anciana, que está sola. En los meses pasados ha tenido problemas con su corazón, hasta el punto de despertar la preocupación entre sus vecinos, que cuidan de ella. Como no tengo otros hermanos, solicito que se me permita acudir y estar junto a ella de cara a cualquier eventualidad”.

Con el agravamiento de su salud y la situación de su madre, en 1970 se le llama a Italia, donde se somete a diversas pruebas médicas y desarrolla actividades de asistencia y ministerio hasta el día de su muerte.

El P. Giovanni Merlo vivió en el silencio y la soledad, cargando con una cruz tan pesada que casi superaba sus fuerzas. Quienes le conocieron en los primeros años conservan de él un recuerdo imborrable por el optimismo que comunicaba, por el canto con que animaba los momentos de fiesta y por su fe sencilla, arraigada y vivida.

Sus formadores han descrito diversas fases y aspectos de su carácter, así como sus defectos: “Carácter bueno, pero a veces víctima de depresiones. Demuestra que puede ser un buen misionero” (junio 1949); “Ha entrado en el Instituto después de haber estado en la guerra y ser prisionero de los alemanes. Seguro que tendrá éxito en su vocación porque demuestra una gran seriedad en todo. Es algo ingenuo... Es muy humilde y sincero” (septiembre 1951); “Podemos estar seguros de su seriedad... Es enemigo de toda forma de modernidad... Rígido y cuadrado en sus ideas” (septiembre 1955); “No tiene dotes destacables, pero sí es generoso” (julio 1957); “La vida común le pesa un poco, pero se empeña... No tiene exigencias especiales. Buena salud... Naturalmente, su edad e índole le recomiendan para la misión” (enero 1958).

El P. Giovanni Merlo pasó los últimos tres años de su vida en la comunidad de Alpignano. Aquí murió el 16 de enero de 2004. Está enterrado en el cementerio de Alpignanno.

Giovanni Tebaldi



Ultima modificación ( 11.03.2006 )