Narrow screen resolution Wide screen resolution
Colombia: Nace un nuevo vicariato PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Gianantonio Sois, imc   
30.04.2007
Mons. Francisco Javier Múnera Correa, por medio de una carta que presenta a la Conferencia Regional, propone que sean los Misioneros de la Consolata de la Región Colombia-Ecuador los que se hagan cargo del nuevo vicariato de Puerto Leguízamo. Este Vicariato se creará separándolo del actual Vicariato Apostólico de San Vicente - Puerto Leguízamo. Es un paso necesario después de años de crecimiento y desarrollo.

La casi totalidad del territorio del futuro vicariato corresponde al territorio de los municipios de Solano y Puerto Leguízamo y comprenderá el corregimiento de Puerto Alegría a orillas del Putumayo y las comunidades indígenas que están antes de los Chorros en el Caquetá que pertenecen actualmente al Vicariato de Leticia. Como éste último, también el nuevo Vicariato tendrá una clara vocación amazónica e internacional.

Diseñado y proyectado con la colaboración de varios misioneros que ya están trabajando en ese territorio, el nuevo Vicariato ha tenido el aval de los obispos de la provincia eclesiástica de Ibagué, del presbiterio del actual Vicariato de San Vicente-Puerto Leguízamo y de la Nunciatura Apostólica. Mons. Múnera quiere presentar el proyecto definitivo en el mes de Julio en la próxima Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Colombiana.


Éstos son los retos que, en opinión de Mons. Francisco Múnera, se les plantean a los Misioneros de la Consolata si quieren asumir el nuevo Vicariato: la ubicación en una región claramente amazónica y fronteriza entre tres países (Colombia, Ecuador y Perú), con grandes espacios vírgenes amenazados, con una población indígena ancestral importante presente también en los incipientes cascos urbanos, una población campesina que colonizó esas tierras después del desplazamiento de los años de la violencia y del espejismo más reciente del narcotráfico, con una difusión grande de cultivos ilícitos y el enfrentamiento cada vez más duro de los actores armados.

Responder positivamente a esta propuesta –dicen los Misioneros de la Consolata- es la mejor celebración de nuestro 60 aniversario de presencia en Colombia. Es una auténtica llamada del Espíritu Santo que sin embargo nos pide una profunda revisión de métodos, instrumentos y estilos de hacer misión. No se trata sólo de decir “sí”, es importante precisar también el “cómo” a fin de ir preparando desde ya al equipo misionero que asuma este reto.

Ultima modificación ( 30.04.2007 )