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Spagna: Asamblea Regional sobre Interculturalidad PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Bernardo Baldeón, imc   
17.01.2007
Terminamos con la sensación de no haber perdido el tiempo. Algo que no se da siempre en nuestras reuniones.

Los días 9 y 10 de enero nos reunimos en Madrid los Misioneros de la Consolata y las Hermanas de la Consolata para la Asamblea regional dedicada a la Formación Permanente. El tema: la interculturalidad.



Hasta ahora nuestras comunidades de AMV estaban formadas por un europeo, un africano y un latinoamericano. Por ello es un tema que nos afecta muy directamente.

En la reflexión de día y medio nos acompañó el Laico Misionero de la Consolata Silvio Testa que trabajó en Roraima y actualmente está a cargo del centro Malaika, unido a nuestra comunidad de Málaga. Un centro de diálogo interreligioso e intercultural.


Silvio nos fue ofreciendo materiales y esquemas para empezar a trabajar los marcos teórico, teológico, metodológico y el plan de actuación a partir de la realidad vital, el proyecto pastoral, la dinámica y el proyecto comunitario y la dinámica de trabajo.
Comenzamos con cierto temor ante la complejidad del tema, pero la dinámica de trabajo donde cada uno iba analizando un aspecto, seguido de la puesta en común y el diálogo comunitario, nos permitió establecer un mínimo marco teórico, clarificar conceptos y llegar a aspectos concretos de la relación intercultural en nuestras comunidades y en nuestra región.

Pudimos analizar nuestras debilidades y fortalezas internas, así como las amenazas y oportunidades externas respecto a la relación intercultural.


Entre todos se fueron delineando estrategias para crecer en el diálogo, especialmente a nivel de comunidad, tomando conciencia de los conflictos y antagonismos que el hecho de la interculturalidad crea.


Buscamos cómo afrontar esos conflictos, que se dan en la persona y en la comunidad de una forma abierta, sincera y respetuosa de la diversidad.


No ocultar esos conflictos bajo fórmulas hechas como “la diversidad es una riqueza”, o justificando actitudes personales bajo el nombre de “pautas culturales”.


Hubo conclusiones comunes encaminadas a potenciar el diálogo que haga de los antagonismos elementos complementarios en nuestra vida y trabajo.


Lo más importante es que nadie fue indiferente frente al tema. Cada uno vio reflejadas sus actitudes personales y cada uno sacó sus conclusiones.


Quedó el compromiso de seguir profundizando el tema, incluirlo en el PCV de cada comunidad…


Las consecuencias empezaron a verse el mismo día 10 a la tarde, cuando al tratar algunos temas concretos de la región, por ejemplo respecto a algunos aspectos de la economía, tuvimos que hacer un esfuerzo para poner en práctica lo que habíamos reflexionado sobre el diálogo intercultural.


Un tema complejo, apasionante y especialmente urgente en nuestro Instituto.

Ultima modificación ( 14.02.2007 )