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| Escrito por Francesco Gesualdi | |
| 11.08.2006 | |
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(Intervención a cargo del autor en el curso del Encuentro de JPIC (Turín 2005) El texto ha sido trascrito directamente por el registrador bajo la responsabilidad del SGM)
Introducción Me han pedido que hable de los grandes cambios que se están produciendo en el plano económico y, en algunos aspectos, también en el político globalmente considerado, para tratar de entender las decisiones que está tomando Europa.
Creo que una aproximación histórica nos permitirá entender mejor por qué hemos llegado a la situación del presente. I. Recorrido histórico 1500-1990 Una fecha: 1500-1900, por consiguiente hace cuatro siglos; dos situaciones: países dominantes y países dominados. En este periodo histórico, en los países dominantes se intenta consolidar el capitalismo, un sistema tan antiguo que se remonta aproximadamente al 1300, cuando aparecen los comerciantes. Los países dominados con sus materias primas son vistos, fundamentalmente, como una tierra de saqueo por los países dominantes para construir el impero industrial que va del 1700 al 1900. Fundamentalmente, cuando hablamos de países dominantes hablamos de Europa, hablamos de América del Norte. Estos países necesitaban una cantidad enorme de materias primas para desarrollar su imperio industrial. Los países dominados son principalmente África, Asia y América Latina, países vistos exclusivamente como tierra de saqueo. Este era su plan, que da lugar a dos procesos: por una parte el empobrecimiento en el sur del mundo, y por otra el desequilibrio norte-sur. Creo que es esta, grosso modo, la característica de este periodo histórico, que debemos tener aquí presente. 1900-1965 Segundo paso: un periodo histórico muy breve: 1900-1965. Esquema conocido: países dominantes, países dominados. ¿Qué tenemos de importante en este nuevo periodo histórico? En primer lugar, algo que está lejos de uno y otro, y es el nacimiento del socialismo. Este hecho debe ser tenido en cuenta porque tiene un influjo tanto en los países dominantes como en los dominados. Es este un periodo histórico en que observamos dos grandes fenómenos: “Fordismo” y “Socialdemocracia”, influidos, de alguna manera, por el socialismo. El “Fordismo” Ford era un industrial que producía automóviles y quería dar a sus obreros la posibilidad financiera de poder comprar los automóviles que producía. Esta idea era una revolución en la óptica del momento, pues la lógica de toda empresa consistía en tratar de reducir al máximo posible los costes del trabajo. Pero el intento de mantener bajos los salarios provocó una serie de crisis continuas en el sistema, entre otros motivos porque había una serie de progresos tecnológicos que hacían que aumentara el rendimiento del trabajo. Impidiendo a los salarios crecer, se impedía a quienes producían poder absorber lo que era producido; los almacenes se llenaban de productos; el sistema caminaba hacia una crisis por sobreproducción. Las impresas no vendían, y al no vender comenzaban a despedir gente… Hubo pues un primer estancamiento y a continuación una recesión. Y períodos de este tipo, desde el principio hasta 1930, hubo mucho. Ford, para evitar estas dificultades y poder aumentar los salarios de los obreros, inventó la producción en cadena, lo que le permitía hacer diversos ahorros y de este modo dar la posibilidad a los obreros de absorber parte de lo que producían. Obviamente, esta nueva línea de tendencia se afianzó por influjo de los sindicatos. Se trata de un paso muy interesante que debe ser tenido presente ahora porque nos encontramos al presente en un periodo de involución y se está creando una nueva línea de pensamiento. La socialdemocracia Otro elemento importante que debe ser tenido presente nace y se consolida en este periodo histórico, y es la socialdemocracia. Debe esta entenderse como una concepción económica en la que el mercado continúa teniendo toda su fuerza, pero se comienza a decir: el mercado debe ser regulado, al mercado no se le puede dejar libre a su salvajismo, pues crea una serie de contragolpes y de desequilibrios. El mercado debe ser regulado y simultáneamente hay que reconocer que el Estado, el Estado entendido como comunidad organizada, tiene un cometido importante, pues con él se puede corregir toda una serie de desarreglos de carácter social y garantizar a todos una serie de servicios que se consideran servicios fundamentales. Estos dos aspectos están fuertemente influidos por el socialismo, que era un sistema que se ponía como alternativa al capitalismo y que se fundaba en principios totalmente diferentes, independientemente de la conclusión a la que luego llegó. Pero el impacto sobre el plano de las ideas fue notable e influyó también en la marcha del capitalismo, sabiendo que capitalismos pueden existir muchos. Lo que ha comenzado a afirmarse en este periodo histórico fue un capitalismo más suave, que intentaba incluso salir al encuentro de las exigencias sociales y procurar, de alguna manera, regular el mercado. En los países dominados, ¿qué sucedía? Sucedía que, simultáneamente con el norte, comenzaba a madurar la convicción de que el colonialismo no podía ser tolerado ya, y eso en la época de las independencias. Los años 60 fueron la década de la liberación de muchos países africanos. Llega la independencia para muchos Estados, lo que constituye un factor clave para este periodo histórico. Y llegamos al 1965. Como veis, los periodos de referencia se acortan cada vez más; antes eran cuatro siglos, ahora son 65 años, y en este momento pasamos a un periodo histórico muy breve, 1965-1980 Seguimos teniendo en este tiempo países dominantes y países dominados; continúa el socialismo, que se transforma en algunos países en comunismo; tiene lugar un reforzamiento de la socialdemocracia y los cambios más interesantes se verifican en los países dominados, donde tenemos una pluralidad de situaciones. Aunque había comenzado el proceso de independencia, si nos fijamos en los países del sur en este periodo histórico, no encontramos una posición única, sino una variedad de situaciones. Por ejemplo, en América Latina ha sido el periodo de las dictaduras de derechas, como en Chile, Brasil, etc. Por una parte vemos un regreso: dictaduras de derechas, y por otra hemos tenido países que se inspiran en el modelo socialista. Pero tenemos asimismo países que no se configuran ni en uno ni en otro, sino que desde el punto de vista económico tienden hacia una autonomía propia; en suma, tienden hacia su propio autodesarrollo intentando concentrarse al máximo posible en la autosuficiencia. Era la época de las diversas concepciones de desarrollo, y una de éstas era la sustitución de las importaciones. Se decía: tratemos de que la economía sea cada vez más una economía autosuficiente, una economía al servicio de nuestra gente… De este modo se conseguían mantener las relaciones a nivel internacional, y hacerlo así en un plano de equidad. De alguna manera, intentamos adquirir esta independencia. Autodesarrollo más autosuficiencia… Diría que es una situación de ajuste. Obviamente, podríamos intentar entender por qué tiene lugar una situación tan confusa, y sin duda se puede ver que se dan dictaduras diferentes. Sabemos que en América Latina responden al control del gran país, Estados Unidos; del área socialista se resienten los otros… Tengamos presente que este es un periodo de cambio. 1989-2005 Vayamos ahora al último periodo, 1989-2005. En los países que no hemos clasificado, se produce un fenómeno histórico: la caída del muro de Berlín. Con ese fenómeno, estos países desaparecen, este modelo deja de existir. Cae el muro de Berlín y esto permite al sistema capitalista decir: ya veis, solo existe nuestro sistema; es el único sistema posible. La alternativa que han intentado poner en pie se ha venido abajo. Y este hecho permite pasar a una nueva línea de pensamiento, conocida como neoliberal. II. Fenómenos actuales 1. El neoliberalismo Neoliberalismo que tiene muchos otros nombres; por ejemplo, en América este concepto se define “Washington Consensus”, porque era la línea de pensamiento que se afirmaba en las grandes instituciones: Comunidad internacional, Banco Mundial; también se la conocía como “la concepción de la escuela de Chicago”, porque estas ideas se habían afirmado especialmente en la universidad Chicago. ¿Cuál era el pensamiento de fondo del neoliberalismo? ¿Y cuál es, en conclusión, la ideología dominante hoy? En primer lugar, la supremacía del mercado, que se deja totalmente a sí mismo. Yo uso el término “desregulación”, pero todo el mundo usa el término “libre”. Creo que es justo estar atentos a los términos que usamos, porque la libertad es un valor, la libertad tiene siempre en cuenta los derechos de los otros. En cambio, para la desregulación no existen reglas y en una situación así vale una sola regla, la del más fuerte. Las reglas se escriben con frecuencia para intentar proteger al débil ante el fuerte; por consiguiente, cuando se habla de situación en que no existen reglas, admitimos implícitamente que la única que debe existir es la del más fuerte. Creo que en este caso es correcto hablar de “mercado desregularizado”. Elementos de fondo: reducción del cometido del Estado Simultáneamente se hace otra afirmación fuerte, que es esta: el Estado debe tener al máximo posible un cometido o una función a baja escala. El Estado debe ocuparse del menor número posible de cosas, no solamente no debe poner reglas al mercado, sino que, en todo lo que tiene que ver con el ámbito de sus gastos, debe intentar retirarse al máximo. Debe hacer lo mínimo indispensable, debe garantizar únicamente lo que está al servicio de todos, en el sentido de que no puede intervenir en el mercado. Por consiguiente, reducción de la función del Estado y simultáneamente privatización. Esta concepción neoliberal está en total contraposición con la que tiene carácter socialdemocrático. Dos concepciones de tipo capitalista, pero una que quería que fuera un capitalismo domesticado que de alguna manera respetara los derechos de todos, que la propia competición en el mercado se produjera con ciertas reglas, y otra que opta por un estado salvaje. Integración En los países dominados sucede que, desde el punto de vista de la función económica de carácter internacional, tenemos una variedad de funciones. En primer lugar notemos que todos los países dominados se integran cada vez más en la economía mundial. Mientras que en el pasado había habido una serie de países que habían intentado no vivir la autarquía, sino concentrarse en el desarrollo de la propia gente aprovechando los propios recursos para adquirir también autonomía política, ahora, basándose en los propios recursos para adquirir también autonomía política, comprobamos que todo esto ha desaparecido; la palabra de orden es: integrarse cada vez más en la economía mundial. Así pues, integración. Mientras tanto comprobamos que, desde el punto de vista de la función que desempeñan en la economía mundial, algunos países continúan desarrollando la función de proveedores de materias primas, y diría que fundamentalmente esta función corresponde a los países de África, pero hay otros que se especializan en la provisión de mano de obra a buen precio. Otro elemento de novedad es que hay países del sur que comienzan a ofrecer una interesante salida al mercado. Ved pues que, en relación con el punto de salida, se comienza a diversificar la posición. ¿Cuál es la novedad de fondo por la que todos los países se integren y comience a cambiar su posición, aun dándose, contemporáneamente, una variedad? 2. La globalización La globalización es la tentativa de transformar el mundo entero en un único mercado, en una única plaza financiera, en un único espacio productivo. Tratemos de entender cuál es la diferencia entre la globalización y la situación precedente. En la situación precedente, las células económicas fundamentales estaban representadas por los Estados. Es decir, los Estados con sus límites geográficos y políticos, no solamente representaban a los mercados, que a veces podían ser mercados bastante cerrados, sino que ejercían también un poder político que, a fin de cuentas, regulaba también la entrada y la salida de las mercancías, regulaba la entrada y la salida de los capitales, sabiendo que todo esto tenía fuertes repercusiones tanto de carácter social como de carácter ambiental. De este modo los Estados eran celosos de este tipo de función, querían absolutamente continuar garantizándose la posibilidad de poder regular de manera autónoma toda esta partida. De ahí que, antes de la globalización, teníamos una situación de muchos Estados, Estados soberanos, Estados en varios aspectos abiertos; existían las relaciones comerciales internacionales, existían relaciones financieras internacionales. Pero los Estados pretendían reglamentar de manera fuerte, no solamente estableciendo impuestos, sino con toda una serie de reglas que terminaban siendo una regulación fuerte de la entrada y salida de mercancías, de servicios y capitales. En cambio, en un determinado momento, se hace otra afirmación: no todas estas barreras deben ser eliminadas, hay que permitir que las mercancías, los capitales y los servicios puedan fluir in ningún tipo de obstáculos de un país a otro. Así que eliminemos, al máximo posible, los obstáculos de carácter aduanero, si hay impuestos tratemos de rebajarles todo lo posible, y sobre todo tratemos de impedir que los Estados tengan la libertad, tengan el poder de poder establecer toda una serie de reglas que, de alguna manera, hacen difícil la “libre”, entre comillas, circulación de mercancías, capitales y servicios. En economía no sucede nunca nada casualmente. De las economías nacionales a una economía global Nos preguntamos: ¿Por qué en un determinado momento de la historia del capitalismo se siente esta necesidad de pasar, en resumidas cuentas, de economías de carácter nacional a una economía global, donde el espacio de referencia es el mundo entero? La razón podemos entenderla solamente si estudiamos la dimensión de las empresas. El estudio de la dimensión de las empresas nos permite entender no solamente la globalización, sino también otros cambios, pues en 1956, en efecto, nace el primer esbozo de Comunidad Europea. Recordemos que la Comunidad Europea era, antes que nada, un proyecto de integración comercial. En la historia de las empresas notamos que hay un desarrollo. Las empresas nacen pequeñas: cuando son pequeñas, como todos los pequeños, tienen necesidad de protección, piden a su papá o a su mamá que los protejan durante su crecimiento. Actitudes de carácter proteccionista En la primera fase del capitalismo hubo un momento en que el pensamiento y la actitud dominantes, más allá de las declaraciones de principio, eran actitudes de carácter proteccionista. Es decir, los Estados elevaban grandes barreras para proteger sus empresas, que eran de dimensiones tan pequeñas que les bastaba el mercado nacional, y tenían un solo problema: impedir que las de fuera pudieran invadir su reserva de caza. Durante largo tiempo, los Estados tuvieron una actitud proteccionista que se reforzó en los años Treinta en el momento de la recesión. Hubo una gran fase en que las empresas crecieron, comenzaban a sentir que los mercados nacionales ya no bastaban. Así que se encontró la fórmula intermedia, que es la de las uniones aduaneras de carácter reducido. Nace así la Comunidad Económica Europea, que luego se convierte en la Unión Europea, que intenta también convertirse en Unión Política, pero estamos lejos aún de su realización. Mientras tanto, las empresas siguen creciendo, por lo que lo que antes parecía una necesidad es hoy una necesidad urgente, no basta ya el mercado europeo, sentimos que somos bastante consistentes como para poder intentar invadir el mercado americano, japonés y muchos otros países. Por tanto, si queremos entender por qué al final del siglo XX se pasa a esta nueva dimensión global, debemos entender que en el intervalo han aparecido algunos colosos, a los que podemos definir multinacionales, que tienen necesidad de tener un espacio de mercado que va mucho más allá de los espacios nacionales, pero que incluso va más allá de las uniones aduaneras, y es justamente el mundo entero. Las multinacionales Las Naciones Unidas definen multinacional a cualquier empresa que tenga la propiedad de empresas que se encuentra en el extranjero, es decir, cualquier empresa que tenga una o más filiales en el extranjero. Esta es la definición de multinacional desde un punto de vista del orden propietario. Desde este punto de vista, las Naciones Unidas han llegado a contar unas 60 mil multinacionales, que tienen bajo su control a otro medio millón de sociedades que se encuentran en el resto del mundo. Luego se puede ir a ver cuál es la bandera de partida del mandamás de cada grupo, porque la mayor parte están en Estados Unidos, Inglaterra, Japón, Suiza… Esta es la definición de multinacional. Quiero recordar que, como todas las definiciones, dentro de ella hay especies muy diferentes. Algunas tienen dimensiones pequeñíimas y otras mastodónticas. Se ha calculado que las grandes multinacionales no llegan a 500 y que éstas tienen el control de una buena tajada de la economía mundial. La concentración de poder económico es cada día más limitada. Hemos dado esta definición de multinacional, pero para entender la globalización debemos exponer otra dimensión de la multinacional, y es, como decía anteriormente, que las multinacionales han alcanzado una capacidad productiva, una capacidad de venta que hace que ninguna nación contenga un número de consumidores suficiente como para absorber todos sus productos. Diría que es esta necesidad de comenzar a expandirse, de contar con mercados más amplios que los nacionales, la que lleva al final a la necesidad de la globalización, con todo lo que hay detrás. Consecuencias de la globalización La globalización comporta dos grandes consecuencias. Por una parte describe la geografía de la división internacional del trabajo: geografía-división-trabajo. Por otra induce a revisar el orden de las instituciones internacionales. Tratemos de ver brevemente una y otra. En cuanto a la nueva geografía de la división internacional del trabajo, ¿qué sucede cuando las grandes empresas comienzan a manifestar esta necesidad de proyectarse en una dimensión mundial? Sucede que se dan en seguida cuenta de que se impone la necesidad de cambiar el orden de las reglas internacionales, que hay que conseguir inducir a los Estados a abrirse, a intentar ponerles en su sitio; intentar comprimir la capacidad soberana de los Estados. Es decir, hacen un gran esfuerzo para cambiar el orden de las reglas internacionales. Su esfuerzo llega a buen puerto y termina en lo que es la creación de la institución llamada la Organización Mundial del Comercio. Le multinacionales, cuando han conseguido un buen trecho de la liberación del comercio descubren que el mundo es grande desde un punto de vista geográfico, y que también lo es desde el punto de vista de la población, pero lamentablemente el número de consumidores capaces de acceder a mis productos, que importan mucha tecnología, es más bien bajo. ¿Por qué? Porque cinco siglos de colonialismo han llevado a la mitad de la población mundial a una condición de pobreza absoluta, o casi, que los sitúa fuera del mercado. Por eso el mercado global que las multinacionales imaginaban como una gran feria, donde se habría podido vender de todo y más, en realidad es un pequeño mercado mundial que no incluye más del 30% de a población del mundo. Este es un nuevo escenario para las empresas, donde tantas multinacionales intentan disputarse un pequeño mercado mundial que ni siquiera tiene una gran posibilidad de expansión inmediata. Para conseguir un cambio del tenor de vida de un país hay que crear infraestructuras, construir carreteras, crear empresas, largos procesos que exigen decenios. La empresa, en cambio, quiere vender inmediatamente. Los procesos de desarrollo son procesos que competen a los Estados, y no a las empresas. Las empresas tienen un resuello corto, no miran más allá de la punta de su nariz, necesitan demostrar a sus accionistas, a quien se mueve en la bolsa, que el título crece y se valora, que las capacidades de ganancia han crecido velozmente. La publicidad Aparece aquí nos encontramos la publicidad acosando, introduciéndose cada vez más en nuestra vida. Y aún más engañosa es la de la esponsorización. Todos los momentos de la vida social se encuentran hoy en día esponsorizados por las empresas: los acontecimientos deportivos y hasta los eclesiásticos. Porque la empresa sabe que debe estar presente en todo tipo de manifestación pública que de alguna manera crea contacto con la gente. Y como las empresas saben que los consumidores, de alguna manera, se están haciendo cada vez más exigentes, están adquiriendo cierto tipo de sensibilidad social y ambiental, están muy interesadas de que su logo se asocie a iniciativas de carácter cultural, social, ambiental. Por eso tiene lugar en las empresas una carrera a la esponsorización de cualquier acontecimiento, a pesar del coste que deben afrontar, para publicitar su logo. Las esponsorizaciones son formas de publicidad indirectas. Y así como todos sabemos que la ganancia es la diferencia entre costes y productos o importe, se ha tenido que hacer otra jugada o pirueta para intentar ganar clientes. Una jugada que todos usan y que consiste en intentar reducir los precios. Si por una parte tenemos un aumento de los precios bajo forma de publicidad, por otra tenemos una disminución de los precios, y puede suceder que el resultado final sea una contracción de las ganancias. Con lo que si las empresas, en este nuevo contexto, quieren de alguna manera intentar conseguir altas ganancias, deben pasar revista de todos los costes de producción y ver cuáles pueden reducir. Elementos de los costes La ganancia es la diferencia entre costes y ventas y cuanto más consigo comprimir el tipo de coste, más posibilidades tengo de ganar. Los elementos de los costes son innumerables para una empresa, y van de las materia primas a los costes tecnológicos, llegando a continuación a los costes del trabajo. En la historia y en el tiempo las empresas han podido constatar que este es un coste bastante maniobrable. Justamente porque, a fin de cuentas, el trabajo lo ofrecen a las personas que tienen una gran capacidad de adaptación, que es un elemento tomado siempre en consideración, cada vez que las empresas tienen la necesidad de reducir costes. Se han adoptado diversas estrategias según los sectores. En los sectores donde se podía tender, mediante la tecnología, a despedir personas, se ha hecho esta opción, potenciándose la tecnología. El proceso de deslocalización Hay sectores donde, en resumidas cuentas, continúa siendo fundamental una gran cantidad de mano de obra, por ejemplo en el sector textil, del vestido, de la electrónica… En este ámbito las empresas han hecho otra opción. Se dijeron: está bien, vivimos en un mundo donde hay zonas de pobreza tan extensas que reducen la extensión de nuestro mercado mundial. Entonces, ¿por qué no utilizar la pobreza de estos pueblos para inducirles a hacer trabajos de peones, que hay se hacen a costes elevados y así conseguir hacerlos a un coste más bajo, dado que se contentan con salarios mínimos? Y ha comenzado el proceso de deslocalización, es decir, de traslado productivo. Se ha comenzado a dejar de producir en los países industrializados y comenzado a trasladar la producción a otros sitios. La fórmula de la contrata Aquí hemos de hacer una precisión que nos permite entender otras. Cuando una empresa decide producir en otro país, puede también resolver el problema productivo de otra manera, con la fórmula de la contrata, la producción por cuenta de terceros. Así comienzan las inversiones productivas de nuevas multinacionales, que podríamos llamar de segunda generación, especializadas en la producción por cuenta de terceros. Como en la época de la globalización, se están consolidando empresas que ya no tienen una retaguardia productiva, ni siquiera tienen una retaguardia comercial, y sólo tienen una función: la de vender imagen. Yo soy propietario de un logo que expongo al público, y este logo lo aplico a todo lo que pueda ser vendible en el ámbito de los consumidores que he tomado como referencia. Nace la producción por cuenta de terceros a nivel mundial, nacen las multinacionales de segundo nivel que nadie conoce. Se crea pues una situación que explica por qué el sur del mundo ha comenzado a ser visto también como productor de productos industriales a buen precio, y nos explica también el hecho de que hay países que están dando miedo por su capacidad productiva. 3. La Organización Mundial del Comercio (OMC) La Organización Mundial del Comercio (OMC) nació para coordinar las relaciones internacionales de carácter comercial. En su interior tiene una serie de tratados que, por el hecho mismo de haber sido firmados, tienen valor de ley para cada Estado. Su poder es ejercido por un tribunal interno. ¿Es la ley igual para todos dentro de la OMC? En teoría sí, de hecho no. Depende de cuáles sean los miembros que tienen el contencioso entre ellos. Así que, aunque sea este el mecanismo constituido, de hecho sucede luego que las posibilidades de hacerles valer dependen de las relaciones entre los Estados. La OMC se ocupa en primer lugar de los productos industriales que tienen los mismos principio que el Acuerdo general sobre las tarifas y el comercio (General Agreement on Tariffs and Trade: GATT). En agricultura los principios de referencia son diversos, hasta diría que de carácter proteccionista, porque la posición de cada uno de los Estados es diversa. Pero es especialmente diversa la posición de los Estados fuertes. El asunto está en que el tratado sobre la agricultura continúa conteniendo en su interior todos los intereses y la armadura de las subvenciones que ya tenían los grandes países productores. Los países del sur se están oponiendo, especialmente países como Brasil, Sudáfrica e India, que tienen cierta capacidad de exportación, los cuales piden que se revise toda esa armadura. Pero antes de cambiar pasa el tiempo. Otro argumento que no existía en el GATTt: los servicios. ¿De qué hablamos cuando nombramos los servicios? Hablamos de un abanico de producciones que está en alrededor de 160 actividades que van de los transportes a la erogación del agua, de la distribución, de la distribución a la erogación de la sanidad, del turismo a la educación. Servicios son también los de los bancos, seguros, financieros y todo lo que llevan dentro. La gestión del agua, de la sanidad, de la educación, no deberían ser dejadas en manos privadas. Lamentablemente este tratado sobre los servicios es una tentativa de inducir a los Estados a desprenderse al máximo de la gestión pública de estos servicios para dársela a los privados. Es este todavía un tratado que está en vías de formación. Se quieren meter las manos sobre todos los servicios que son erogados en todos los países del mundo. Y una vez que un país, desgraciadamente, acepta, no puede volverse atrás. Y aquí comienza la cuesta abajo. Algunos Estados que lo han hecho así, no saben ahora qué hacer. Último tema que todavía no está dentro de la 'OMC, pero trata de hacerlo entrar, es el acuerdo sobre las inversiones. ¿Qué es este acuerdo sobre las inversiones que todavía no lo es totalmente? Es un acuerdo para reconocer el derecho de toda empresa extranjera a poder entrar en un país y salir de él cuando quiera, con una libertad que no debe respetar ningún tipo de vínculo de parte del Estado donde entró, libertad para poder exportar los beneficios a su gusto y con libertad para ser indemnizada en caso de ser expropiada. Todos los países del mundo intentan poner puentes de oro a las empresas extranjeras para que vengan a invertir en este Estado. Pero casi todos lo hacen porque esperan que la inversión les puede resolver algún problema social, la ocupación en primer lugar. 4. La Unión Europea La Unión Europea ha sido una gran colonizadora; diría que casi todos los países colonizadores pertenecen a Europa: Francia, Bélgica, Inglaterra, Holanda, Alemania, Portugal, Italia, España. Europa ha realizado siempre acuerdos particulares con sus ex colonias a través de tratados que han tomado nombres diversos según la ciudad donde se realizaban, y en cualquier caso los tratados eran siempre citados como acuerdos entre la Unión Europea o Comunidad Europea y países de África, Caribe y Pacífico (ACP). Hasta los años 1989-90: acuerdos de cooperación y de carácter comercial. Se podía ver que, para algunos Estados, la exportación de ciertos productos era fundamental para la estabilidad de su economía; en este caso se ponían en el acuerdo cláusulas específicas al respecto junto con una serie de sistemas que daban estabilidad. Digamos que esto ha sido útil hasta mediada la década de los 90, hasta que entró en funcionamiento la Organización Mundial del Comercio, porque esta organización no contenía las cláusulas que dieran cobertura a este tipo de acuerdo. La verdad es que dentro de la Organización Mundial del Comercio está la cláusula que permite a los países del sur tener un trato privilegiado. La OMC plantea una serie de problemas. ¿Cuál es la orientación de la Unión Europea hoy, qué camino está invocando? Está invocando los límites que le está poniendo la OMC, pero mucho más siguiendo un nuevo filón ideológico. El camino que está siguiendo consiste en sustituir estos tipos de acuerdos comerciales que tenían esta finalidad con acuerdos de libre cambio regional. ¿Qué quiere decir acuerdos de libre cambio regional? Quiere decir que la OMC, aun diciendo que hay que adoptar la regla de la nación más favorecida, dice que es posible hacer excepciones a esta regla de la nación más favorecida, que es posible hacer excepciones a esta regla, por consiguiente aceptar también tratamientos diferentes, en la medida en que haya reciprocidad. Es un acuerdo que tiene ya una existencia de más de diez años. ¿Y qué dice? Es una especie de unión, una especie de zona de libre cambio regional donde se aplican reglas particulares. Dentro de este territorio que comprende estos Estados se comienza a decir que nos ponemos el objetivo de reducir las tasas aduaneras durante cierto número de años, hasta llegar a la situación en que las mercancías pueden entrar y salir libremente de un Estado a otro . ¿Cuál es el problema cuando se hacen acuerdos de libre cambio entre países en situaciones tan diversas desde el punto de vista de la capacidad industrial y de la organización del Estado? El problema es que, si seguimos la lógica de que la apertura comercial y el crecimiento de la economía, todos tenemos seguramente ventaja; pero si comenzamos a seguir las distintas situaciones, nos damos cuenta de que un acuerdo de este género da ventaja a los colosos de los países más ricos, ocasionando daños no indiferentes a todos los pequeños de los países más pobres. Cada vez que se establecen acuerdos de libre cambio entre países que se encuentran en situaciones tan diferentes, los efectos sociales son notables. Esto quiere decir que los daños que el país sufre son más fuertes que las ventajas. Así que esta historia de que la Unión Europea está intentando sustituir este tipo de relación comercial con acuerdos de libre cambio es verdadera. Y esto porque la Unión Europea prevé que a partir del año 2008 establecerá acuerdos de cambio comercial con seis áreas geográficas. Efectivamente, tiene intención de establecer uno con los países del Salel, otro con los países del África austral, otros con los países caribeños y otro más con los países del Pacífico. El gran miedo es la pérdida de puestos de trabajo en el campo industrial, pero también la agricultura de estos países, si no se modifica la política de la Unión Europea en el ámbito de las subvenciones, pone en riesgo a los mismos productores. ¿Cuáles son, en cambio, las alternativas que propone la sociedad civil? Las alternativas que en definitiva se proponen son dos: una que está dentro de la posibilidad del acuerdo, por ejemplo la OMC admite que, en relación con los países más pobres, donde se pueden tener períodos de transición en los que no se hagan valer las reglas de la nación más favorecida, pero se reconocen y se aplican impuestos ventajosos. Extendamos a todos los países del sur la misma regla que ha adoptado la Unión Europea, que es la de importar todo menos las armas con un impuesto aduanero muy bajo, pero precisando que la Unión Europea ha hecho este tipo de elección excluyendo los productos siguientes: los plátanos, el arroz, el azúcar, los productos que para ciertos países son la mayor fuente de ingresos. Eliminemos pues esta cláusula y hagamos de modo que esta regla pueda ser extendida a todos los países del sur. La otra, en cambio, mucho más progresista, dice: demos un golpe de mano dentro de la OMC donde se diga que el objetivo no es expandir absolutamente el comercio, sino hacer de modo que podamos poner el pie en un comercio equitativo y solidario, que va en beneficio especialmente de los pequeños productores más débiles de la cadena. Por eso exigimos volver a poner en marcha mecanismos de protección de precios y mecanismos que de alguna manera tenían en cuenta una serie de contingencias en relación con la producción, porque este es el único camino que podemos seguir para dar estabilidad en los precios para los países del sur, además de potenciar, naturalmente, la cooperación. Desde este punto de vista, lo que estamos notando es que la Unión Europea está adoptando en este ámbito conceptos neo-liberales, con perspectivas que terminarán dañando la perspectiva de los países del sur. La alternativa sería acciones más valientes, que serían las que lograrían cambios dentro de la Organización Mundial del Comercio. 5. Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional El Fondo Monetario Internacional (FMI) el Banco Mundial (BM) son estructuras al servicio del sistema capitalista. Son estructuras puestas en pie al final de la Segunda Guerra Mundial para relanzar el sistema a nivel global, tras haber salido de una fase de paralización. El sistema cobija, desde el principio, esta aspiración a conseguir proyectarse a nivel global. Esta es de alguna manera la función del FMI, sabiendo que actúa no pensando en los pobres, sino pensando en los bancos privados fundamentalmente. La petición pues de políticas de ajuste estructural están pensadas todas para poner al deudor en condiciones de continuar pagando la deuda. En modo alguno se toma en consideración a la gente. Estos son los consejos y las obligaciones que el FMI impone a los países del sur para lograr obtener otros créditos, que algunas veces no pueden dejar de pagar. Una política debe ser juzgada de alguna manera en su conjunto. Las políticas de ajuste estructural están pensadas para poner a los países del sur en situación de pagar sus deudas, especialmente en relación con los bancos privados. La deuda del sur, en efecto, han generado los bancos privados de carácter internacional, olvidando absolutamente qué uso se ha hecho con la deuda y sabiendo que hoy, la gente está pagando a un alto precio una deuda contraída por razones inicuas y odiosas. 6. La emigración La emigración no es solamente un deporte nacional. La emigración es una cosa dolorosa que la gente decide hacer porque en su casa no existen las condiciones para poder vivir de otra manera. Sabemos todos muy bien, a veces por propia experiencia, que la emigración de nuestras familias ha tenido que hacerse porque no tenían donde estaban una vida que fuera digna de tal nombre. En la medida que se construye un mundo que cada vez genera más pobreza en los países del sur del mundo, es obvio que se alimenta la emigración. Por lo que, al final, hasta el propio cinismo de los países ricos, tras haber puesto en pie una serie de reglas, todo un sistema económico que obliga a la gente a salir, tiene derecho a pensar que en aquel país seguramente se está bien. Con las televisiones satelizadas llega a todas partes este tipo de modelo consumista, con lo que es obvio que quien está en África, en América Latina o en Asia piensa que aquí se lleva una vida de ricachones. Y puede que hasta sin tener que trabajar… En la publicidad no se ve a nadie que trabaje, solo gente elegantísima, coches de lujo, gente que gana dinero… Un mundo fantástico, hay que ir a él cuanto antes. Podría ser el paraíso terrestre, finalmente… Cuando se llega, desgraciadamente, se topa con la dura realidad, si es que se llega vivos tras intentar atravesar el estrecho de Sicilia. Toda situación económica que genera y mantiene a la gente en pobreza, al final alimenta la emigración, especialmente si de la otra parte hacemos ver nosotros un sistema consumista y que seduce a la gente. Nos sentimos atraídos por este sistema y vivimos a la grande en él. Tenemos una casa caliente, todos disfrutamos de un coche, qué bien se está, tan bien que a nadie se le ocurre escandalizarse si tal tipo de modelo atrae a los demás. Lo trágico es que desgraciadamente alguien está pagando por ello. Es decir, al final nuestra riqueza se funda en la explotación de millones y millones de personas y en el hecho de que se les impide tener una vida digna. Cada vez que se genera un parado, cada vez que se genera a un pobre, es evidente que se alimenta el fenómeno de la inmigración. Se trata de un fenómeno que no tiene que ser solamente con el Sur hacia el norte, sino también del sur con el sur; como podéis ver si vais a Dubat, en Irán, a aquellas zonas del mundo donde se ha producido cierto desarrollo económico. Parece que el fenómeno de la inmigración implique a unos 200 millones de personas… III. Llamada a la responsabilidad Sobriedad El aumento de la temperatura terrestre tiene repercusiones inimaginables en la producción agrícola, por lo que zonas enteras se volverán áridas, poblaciones enteras dejarán de tener la posibilidad de proveerse a sí mismas y habrá masas de emigrantes. No debemos olvidar nunca la cuestión ambiental porque comporta una serie de efectos sobre la agricultura y también de carácter social. Debemos decir a la gente que consuma menos, que no hay que avanzar hacia la globalización sino hacia una economía que sea lo más local posible. Solamente así conseguiremos salvaguardar los aspectos ambientales, consumir menos y crear puestos de trabajo. Teniendo en cuenta esta óptica, hay que decir que estamos consumiendo el 20% más de lo que la Tierra es capaz de reciclar. Seguramente estamos produciendo mucho más anhídrido carbónico que lo que el sistema planetario, el sistema forestal y oceánico, pueden absorber. El Instituto de Guttemberg ha calculado que el planeta tiene una capacidad que no va más allá de los catorce mil millones de toneladas y que nosotros producimos treinta. Es decir, más del doble. Esa es la razón de que haya una acumulación de gas que provoca el efecto invernadero. Por ejemplo, hablando de recursos y de peces, estamos pescando, a nivel mundial, el 30% más que la capacidad de regeneración de los peces. Por consiguiente, a este paso, dentro de algunos años el pescado será un recurso escaso y ahora mismo existen especies en vías de extinción. Un ritmo que dentro de pocos años no nos permitirá poder contar con ellas. En 2012 llegaremos al punto culminante. Hace ya años que no se encuentran reservas consistentes de petróleo, y no es casual que haya guerras debidas al petróleo. La guerra de Irak quiere decir algo en este sentido. También desde este punto de vista existen señales que deberían alarmarnos en relación con el consumo excesivo de recursos y de una producción excesiva de desechos. Hemos construido un mundo donde el poder se ha ido dando cada vez más a las grandes empresas y ahora son ellas las que lo gestionan. En un mundo global las posibilidades para los Estados de poder hacer sus propias leyes internas se reduce cada día más, porque en otro tiempo se elaboraban las leyes fiscales que permitían seguir adelante a las empresas que tenían ciertas dimensiones, cierto nivel, mientras que hoy te ponen fácilmente en jaque, te retiran en un segundo sus capitales y hacen que la empresa tenga que cerrar Deberíamos al menos tratar de parar este proceso de globalización que cada vez da más poder a las grandes empresas. Debemos recuperar, de manera absoluta, la soberanía de la política. No sabemos si esto sucederá ni cuándo sucederá. ¿Se detendrá la carrera de las multinacionales? ¿Qué esperanza podemos tener de esto? Con toda seguridad, ellas solas por propia iniciativa no se detendrán, y más bien seguirán apremiando para avanzar en la dirección que pretenden. A pesar de que se comprueban todas las señales de que el planeta no puede más, el sistema sigue adelante como si tal cosa y continúa poniéndose los mismos objetivos políticos. Es evidente que las empresas no se detendrán. La única esperanza que nos queda es que la gente sea consciente de todo esto y trate de frenarlo. Debemos ser honestos. Debemos ser suficientemente realistas como para mirar la realidad a la cara, y no para decir: “no hagamos nada”, sino para preguntarnos cuál debe ser la estrategia más justa que debemos adoptar, para no hacernos ilusiones y para no correr el riesgo de la desilusión y abandonar el campo de batalla. Debemos ser conscientes de que la batalla será dura, extremadamente dura, tanto que seguramente moriremos sin haber visto colegido ningún tipo de objetivo, pero es lo único que nos queda por hacer o que debemos hacer. La batalla resulta cada vez más difícil. Naturalmente, saben que el único aspecto que les puede poner en discusión es el hecho de no hallar ya consenso. Este es el único motivo que les puede poner en crisis. Estamos asistiendo a la construcción de la deficiencia colectiva, la televisión está organizada de tal modo que la gente siga siendo estúpida, menos reflexiva y cada día más ignorante, menos preparada para pensar. En las casas la “caja tonta” está siempre abierta, domina la situación y vocifera. Lo quieren así porque solamente la gente estúpida acepta un poder que va contra todas las ideas. No, no es fácil. Responsabilidad de las comunidades misioneras ¿Qué impacto tiene lugar sobre el estilo de vida, sobre la comunidad misionera, sobre las personas? Yo no sé si existe diferencia en los estilos de vida como personas y como comunidad misionera, entendida como un conjunto de personas que se mueven por ciertos valores. Me vienen ganas de decir que las comunidades misioneras tienen aún más responsabilidad que las personas individuales, aunque solamente fuera que porque se relacionan con ciertos valores y porque, en suma, tienen más conocimiento de las personas singulares víctimas de la televisión, de la ignorancia, etc. Queriendo elaborar una agenda de lo que hacemos, considero que sería necesario tener claro que tenemos ante nosotros varios centros de poder. Para cada uno de los centros de poder se adoptan adecuadamente iniciativas diferentes, con lo que seguramente un centro de poder fuerte es del interés de las empresas con las que mantenemos contactos cotidianos en términos de consumidores y de ahorradores. El arma del consumo crítico No sé en qué medida os ocurrirá a vosotros tener que ir al supermercado por la posición en que estáis, pero el común de los mortales atraviesa todos los días este umbral porque nada se produce por sí mismo. Se trabaja a cambio de un salario y luego se adquieren con él las cosas que necesitamos, muchas veces abusando. Todos, bien o mal, atravesamos el umbral de los bancos para retirar la paga o para depositar nuestros ahorros. Estos dos elementos, consumo y ahorro, nos ponen en contacto constante con las empresas. Y desde este punto de vista nosotros entendemos cómo mantenemos con las empresas un momento de complicidad. Cuando compramos que se trata de un producto obtenido en una condición social y ambiental inaceptable, de hecho somos nosotros los que ofrecemos la posibilidad a esa empresa de poder continuar con esa práctica. De este modo somos nosotros los que lanzamos un mensaje que dice: Vale, me está bien, continúa así, al fin y al cabo soy yo quien elige. El momento del consumo es un momento de complicidad, pero al mismo tiempo es un momento de poder porque sabemos que las empresas pretenden la ganancia, y para conseguirlas deben vender y, por tanto, inevitablemente tienen una terrible necesidad de consumidores. No en vano han intentado hacernos como niños con la publicidad hasta el punto de que nosotros orientamos nuestras compras no con un pensamiento autónomo, sino con los dictados que la publicidad nos da. Vemos así que el consumo es un plan de poder enorme nunca meditado. En la escuela no nos dijeron nunca que podríamos controlar el poder a través del consumo. Hemos llegado tarde a descubrir que el consumo y el ahorro son momentos de poder que podemos utilizar para condicionar a las empresas. Circunscribamos este plan de poder. Es importante tener la claridad de cuáles son las potencialidades de cada uno de los instrumentos para poder orientarlos en la justa dirección. En relación con las empresas tenemos, al mismo tiempo, una relación de gran complicidad y de gran poder. Es obvio que conseguimos gestionar el poder en la medida en que nos hacemos conscientes de ello, porque con mucha frecuencia ni lo suponemos ni lo utilizamos. Desde este punto de vista, como instituto misionero que se siente investido de la responsabilidad de dar su aportación en favor de la justicia, es preciso conocer cuáles son los mecanismos por medio de los cuales se consigue inducir a la gente de poder a cambiar. Creo que es importante que se haga notar a la gente que este es un ámbito de complicidad y, al mismo tiempo, de poder para inducir a las empresas a comportarse de manera correcta. El arma de la denuncia Al consumo se asocia luego el arma de la denuncia. Las empresas están muy atentas para tratar de presentarse con un rostro limpio, muy sensibles a los problemas sociales… A menudo eligen el mecanismo de la beneficencia. Por una parte, cuando no ven a nadie continúan arramblando con todo, saquean, explotan; luego, cuando están a la luz del sol, allí están ellos para ofrecer el gran donativo…Por una parte defienden el tratado sobre los títulos que garantizan las ganancias, y por otra hacen un gran gesto luminoso del regalo de un vagón de medicinas antisida. Son estas operaciones las que deben ser desenmascaradas; lo que queremos es justicia, lo que debe cambiar a toda costa son las reglas. ¿Quién escribe las reglas? Las reglas las escriben los políticos, las instituciones. Una vez, en Nairobi, oí una bonita anécdota a uno de los presentes en un seminario. Decía: Mi papá me dijo siempre que el poder es gestionado por tres personas; la primera es la que tiene una corona en la cabeza y es la que escribe las reglas; la segunda es la que tiene un fusil que las hace respetar; la tercera es la que con el dinero consigue comprar a la de la corona y a la del fusil. Y las cosas, lamentablemente, funcionan así. Así pues, sabemos que quien gestiona el poder real es quien tiene el dinero, y que el paso de todo a manos del dinero se hace a través de la política y de las instituciones, que son las que escriben las leyes. Como consumidores no debemos limitarnos solamente a preguntarnos en qué condiciones está hecho ese determinado producto; no limitarnos solamente a preguntar si se han respetado los derechos de los trabajadores y los derechos ambientales, sino qué papel estás jugando en la escena política para tratar de obtener del poder político reglas que sean favorables a ti y contrarias al interés colectivo. Porque si yo descubro que estás haciendo este tipo de presión, debo castigarte absolutamente, no debo colaborar más contigo, no compraré más tus productos, dejo de estar en sociedad contigo. Influir en los centros de poder Así pues, es preciso ampliar este tipo de abanicos, actuar simultáneamente con las empresas e influir en los centros de poder político para que no se hagan cierto tipo de opciones y se hagan otras. Naturalmente, este trabajo no es fácil, pues conseguimos influir en la medida en que tenemos números. Si la denuncia la hace uno, no vale nada; si la hacen dos, sigue sin valer nada; solo si la hace cierto número de personas se reacciona por fin para que tenga su efecto. Tenemos pues este problema de los números, que es el que nos hace las cosas difíciles, y más aún hoy por vivir en una época globalizada, con lo que organizar al consumidor a nivel mundial no es fácil. Luego quizá pueda entender que no conseguiré superar esto, pero de todos modos trato de aportar mi parte de la manera más inteligente posible, a fin de que el granito de arena que logro aportar consiga tener el máximo efecto. Cambio educativo e informativo Un paso interesante es el educativo e informativo. En la medida que la gente conoce las cosas y los propios espacios de poder, y sobre todo en la medida en que se acostumbra a gestionarlo, en definitiva es la responsabilidad la que se debe gestionar. Es la mejor inversión que podemos hacer. Porque las empresas invierten en dinero y no en gente, mientras debe ser al contrario. Informar, educar, saber asumir nuestras responsabilidades, educar a hacer valer los valores más que las pequeñas conveniencias del momento, tal es la lucha que cada uno de nosotros debe hacer en lo de sí mismo. Sabemos muy bien que este es nuestro reto personal, lo que quiere decir que es algo que comienza en nosotros y que debemos intentar difundir en la comunidad que está alrededor nuestro. Comenzar a experimentar Otro paso importante es la experimentación; nos hemos dado cuenta de lo que debe ser bien hecho y tratamos de ponerlo en práctica, independientemente de lo que hacen los demás, de la eficacia que puede llevarnos a conseguir, conscientes de que, si todos asumieran sus responsabilidades, las cosas comenzarían a cambiar. No podemos crearnos un escudo diciendo que los demás no asumen sus responsabilidades para renunciar a las nuestras. Creo que esto es importante. Comenzar a experimentar no solamente para demostrarnos a nosotros mismos que es posible vivir y obrar de manera diferente, sino también porque nos hacemos más creíbles y porque no se sabe nunca qué tipo de efecto puede tener una cierta reacción. A veces crees que eres muy pequeño y que no lo conseguirás, y luego descubres que el adversario es aún más débil que tú y sucumbe antes de lo que podías esperar o podías creer. Tratemos de experimentar lo que sea justo y verdadero poniéndolo en práctica no solamente en la oposición sino también positivamente. Creo que es importante hacer la denuncia, gritar en voz muy alta lo que no funciona, no colaborar con el poder que está actuando de manera negativa. Pero al mismo tiempo, si descubrimos una alternativa, tratemos de vivirla, aunque solo podamos hacerlo a muy pequeña escala. La intuición del modo como debe organizarse el comercio para ser justo, debemos adoptarla inmediatamente aunque sea solamente con tres campesinos de Brasil y una pequeña relación. En pocos años, el movimiento de los campesinos se hace grande y logra condicionar el comportamiento de las grandes empresas, de las multinacionales. No existe una única receta de cambio, son muchas los aspectos que pueden llevar a este fin. Denuncia, oposición, no colaboración, pero también experimentación positiva, y creo que esto es importante en todos los ámbitos posibles e imaginables. En la experimentación la gente ve, la gente se convence, la gente dice que ya no es una utopía, que la cosa es realizable. Es fundamental experimentar… Conclusión “Del derroche de pocos a los derechos para todos” Gandhi decía: “La tierra no tiene recursos suficientes para la avaricia y la avidez de cada uno, pero sí lo bastante para las necesidades de todos”. Y nosotros debemos descubrir esto. Como países opulentos, debemos meternos en la cabeza que la tierra no tiene la posibilidad de extender a todos nuestro tenor de vida y que no es exportable. Y lamentablemente este nuestro estilo de vida reservado a pocos está comprometiendo los derechos de otros. Por una parte está esta exigencia de comenzar a reducir para reconocer a los lejanos la posibilidad de poder recuperar sus derechos, y por otra, el otro aspecto: traigamos la sobriedad a nuestra casa pero traigámosla salvaguardando los derechos de todos. Tenemos la necesidad de recrear una situación sostenible desde el punto de vista ambiental también dentro de nuestras sociedades. Creemos una sociedad que descubre, que combina paz con ambiente, pero al mismo tiempo tratemos de recuperarla garantizando a todos las necesidades fundamentales, lo que plantea el problema de la justa distribución de los recursos cada día más escasos incluso dentro de nuestras naciones. El problema es importante, porque te das cuenta de que, pasando de una sociedad de crecimiento, de una economía del crecimiento, a una economía de la sobriedad, ya no valen las reglas de hoy. Seremos creíbles solamente si conseguimos hacer ver cuáles son los caminos alternativos. Por consiguiente, un doble plano, y el público es el único camino que te garantiza la salvaguardia de los derechos. Es preciso revisar esta dimensión revisando también el significado de público. Las necesidades sociales tienen tantas caras que solamente si se reconstituyen las comunidades organizadas de los hombres tendremos la posibilidad de resolverlas. Debemos imaginar una nueva comunidad, una nueva opción con la comunidad y un nuevo modo de interactuar con la comunidad. Son estas las pequeñas revoluciones que deberíamos ser capaces de hacer y que, a mi modo de ver, deberíamos también ser capaces de experimentar. Nosotros, como movimientos alternativos, hemos tratado de experimentar en el ámbito económico, en el plano del consumo, de la producción de bienes, de servicios, permaneciendo siempre en el ámbito del mercado. Debemos tener siempre este objetivo. No hemos hecho nunca, sin embargo, la suficiente experimentación en el ámbito colectivo. Intentar recrear, reconstruir los tejidos sociales, las comunidades; intentar pedir a los entes locales, a nuestras instituciones territoriales más cercanas, que comiencen a adoptar políticas diferentes que hagan renacer el sentido colectivo y de comunidad. |
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