Narrow screen resolution Wide screen resolution
CONFERENCIA REGIONAL DE CONGO-ISIRO PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Piero Trabucco, Superior General   
22.02.2006

 APROBACIÓN DE LAS ACTAS DE LAS CONFERENCIAS REGIONALES

 

 

Prot. n. 332/00

 

 El Consejo General del Instituto Misiones Consolata ha examinado las Actas del la V Conferencia Regional del la Región Congo, celebrada en Isiro del 1 al 5 de junio de 2000. El Superior General, en la sesión del consejo del 23 de junio, con el parecer favorable del consejo, las aprueba a norma de las Constituciones, con las siguientes anotaciones e indicaciones:

 

1. La cita bíblica "Consolad, consolad a mi pueblo" expresa el alma y es la clave de lectura de la Conferencia y de las Actas. En una situación de gran precariedad y aislamiento, la presencia y la entrega de los religiosos son un signo de verdadera consolación. Los Misioneros trabajan con celo para poder responder a las necesidades más urgentes. Su compromiso es amplio: evangelización, crecimiento de las comunidades cristianas, atención a los pigmeos, promoción humana con especial atención a la salud y a la formación.

 

2. Los múltiples proyectos que nacen del celo y del deseo de responder a las necesidades de la gente no deben sin embargo comprometer la consistencia y la estabilidad de nuestras comunidades, así como la continuidad de las iniciativas puestas en marcha. Las enfermedades, las dificultades de los viajes y las justas vacaciones, juntamente con las necesidades de garantizar a cada misionero la posibilidad de renovación exigen comunidades más consistentes. Debe mantenerse firme la meta señalada por el Capítulo: toda comunidad constará al menos de tres misioneros.

 

3. El X Capítulo General (XCG) subraya, entre los ámbitos de nuestro ad gentes, los servicios cualificados a las iglesias locales. Especifica luego los sectores en los que debemos comprometernos: la animación misionera y vocacional, los formación de los líderes en las iglesias jóvenes (sacerdotes, catequistas, laicos). El obispo de Wamba nos invita a ser promotores y primeros responsables de un santuario mariano IMC con un centro de espiritualidad. Como Misioneros de la Consolata podríamos colaborar con la diócesis para la realización de ese proyecto, pero la obra debe seguir estando a cargo de la iglesia local. Consideramos, en efecto, que ese compromiso no entra en los ámbitos específicos de nuestro carisma misionero. Además, como Misioneros, más que buscar la estabilidad aumentando las obras IMC, debemos esforzarnos en vivir el espíritu y la práctica de la itinerancia.

 

4. Por motivos de seguridad, en enero de 1999 se tuvo que dejar la misión de Doruma, asumida por los Misioneros de la Consolata hace casi treinta años. La Conferencia se ha expresado en favor de una vuelta a Doruma, ya que la situación actual parece permitirlo. Esta decisión ha creado muchas perplejidades a la Dirección General. El Consejo General pide al Regional y a los hermanos de la Región lo siguiente:

 - Estúdiese nuevamente el tema deteniéndose en las cuestiones todavía abiertas y concediendo la debida atención a todas las implicaciones que nuestra vuelta a Doruma podría tener.

 - Incluir este discernimiento en el contexto del estudio de la estructuración global de la Región, en la que se tengan presentes: la actual situación anómala de la presencia IMC en Congo, dividida en dos circunscripciones; la exigüidad numérica de nuestra presencia en la Provincia Oriental del Congo y la necesidad de reforzar numéricamente las comunidades actuales según las orientaciones del XCG; la actual emergencia política; los medios que faciliten el necesario cuidado del personal IMC.

 - Acordar con la Dirección General los tiempos y los modos de ese discernimiento.

 

 A pesar de las dificultades y las limitaciones debidas a una situación de ocupación extranjera en territorios ya abandonados por la administración estatal, los Misioneros de la Región Congo creen en su servicio, quieren transmitir evangelio, esperanza y consolación a un pueblo con el que han compartido y todavía hoy soportan tanto sufrimiento y la misma precariedad. Toda nuestra familia misionera los apoya y los acompaña con la oración y la solidaridad.

 

 Roma, 23 junio 2000

 P. Piero Trabucco, Superior General

 P. Darci Vilarinho, Secretario General