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CONFERENCIA REGIONAL DE COLOMBIA PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Piero Trabucco, Superior General   
22.02.2006

 

 Las Actas de la Conferencia reflejan la realidad trágica del país, en el que el Reino de Dios, lentamente y con aparente cansancio, se va abriendo camino. Señalan asimismo el camino misionero del Instituto, con sus luces y sombras, pero siempre dispuesto a anunciar la salvación-liberación traída por Jesucristo.

 El Consejo General se complace del trabajo hecho por la Conferencia y se alegra por las decisiones tomadas en la misma. Expresa su deseo de que cada Misionero y cada comunidad sepa percibir la fuerza permanente del envío que nos hizo Jesús para dar respuestas significativas a la realidad actual de Colombia-Ecuador, en sintonía con las indicaciones maduradas comunitariamente. Al aprobar las Actas, el Consejo General desea puntualizar algunos aspectos:

 

1. De la lectura de las Actas se saca una impresión especialmente compleja de la organización de la circunscripción, con el riesgo consiguiente de un cansancio en el camino regional. Se sugiere, por tanto, a la Dirección Regional que establezca al comienzo de cada trienio una prioridad clara entre las múltiples propuestas organizativas y operativas indicadas por la Conferencia, estableciendo al mismo tiempo un calendario de actuación.

 

2. El plan de redimensionamiento no parece suficientemente explicitado por las Actas de la Conferencia. Efectivamente, ningún nuevo compromiso puede ser asumido sin un examen previo del personal del que se dispone en la Región y capaz de emprender esa nueva actividad. Así se evitará que se penalicen los compromisos ad gentes que ya tiene la Región. Recordamos también que, como establece la programación de la Dirección General (BO 88, IV, 3), y en sintonía con el Capítulo General (85-86), la Región Colombia deberá establecer claramente un plan de reajuste de las actividades durante el presente sexenio.

 

3. Para que en todo programa regional se tenga siempre presente la prioridad de la persona sobre la de la actividad, recuérdese la meta ideal que el Capítulo puso de relieve: que posiblemente las comunidades cuenten al menos con tres miembros (cf. X Cap. Gen., p. 34).

 

4. En la lectura de la realidad regional confesáis con sinceridad una debilidad en el área de la espiritualidad. Invitamos a la Dirección Regional, a los superiores de zona y a los locales que cuiden esta dimensión con mucha atención, ya que constituye el corazón mismo de nuestra vocación misionera.

 

5. En el estudio de los proyectos de autofinanciamiento implíquese al Administrador General y búsquense vías compatibles con las reales capacidades financieras de la Región.

 

 El Consejo General confía en que el difícil momento que el pueblo de Colombia está atravesando se transforme, gracias también a la aportación de "consolación" de los Misioneros de la Consolata, en un camino hacia la Pascua. Os invitamos a considerar con frecuencia el programa descrito en las Actas de la Conferencia, tanto personal como comunitariamente, para encontrar en ellas unidad de intenciones y un estímulo renovado para proseguir en el camino de la misión. Invocamos sobre todos vosotros la protección materna de María, Madre de la Consolación, y la intercesión del Beato Allamano.

 

 Roma., 22 de septiembre de 2000

 

 P. Piero Trabucco, Superior General

 P. Darci Vilarinho, Secretario General