Narrow screen resolution Wide screen resolution
PADRE BLASUTTO CELESTE 1915-2000 PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Giuseppe Mina   
22.02.2006

 

 Hijo de Giovanni y Angela Michelizza, nació en Monteaperta (Udine) el 10-11-1915. Ingresó en el Instituto en la casa de Turín. Se consagró al Señor con la profesión religiosa en 1937 y fue ordenado sacerdote en 1941. En sus primeros años de sacerdocio trabajó en varias casa de Italia: Vittorio Veneto (!941-43) como asistente y luego como enseñante (1943-45). De 1945 a 1947 trabajó en el Departamento de Prensa y propaganda en Turín, Revigliasco y Alpignano.

 En 1947 se le destinó a Mozambique y trabajo como coadjutor en Mambone y Maimelane (1947-1950). Se le nombra superior y párroco de Maimelane, tarea que desempeñará durante 14 años.

 Se le traslada a Mapinhane, donde es cooperador un año, y pasa a Muvamba, donde durante un año trabaja como cooperador en la misión de Massinga, Funhalouro y Mambone.

 En 1976, por motivos de salud, vuelve a Italia y despliega su servicio pastoral en las casas de Génova, Milán y Bedizzole. Va también a Suiza, donde trabaja como capellán en el hospital de Locarno. En 1984 se retira definitivamente a la casa del Beato José Allamano de Alpignano. El 11 de julio de 2000, tras romperse el fémur y tener complicaciones pulmonares, se va a la Casa del Padre. El día 13 se celebra la misa funeral y la preside mons. Aldo Mongiano, con homilía del P. Amadio Marchiol, estando presentes colaboradores y amigos de su trabajo de evangelización en Mozambique.

 La Redacción del Da Casa Madre

 

 

Testimonios

 

Maestro y pastor 

 

 Todo concluyó rápidamente el 11 de julio de 2000. Por la tarde del día anterior le visité y le encontré con dificultades en la respiración por el asma y la enfermedad, pero estaba sereno y esperaba la visita del p. Amadio Marchiol. Le dije que llegaría a Caselle hacia las 23 h. y que vendría a verle procedente de Mozambique. Volví a pasar la tarde del día siguiente y... se había ido a hacer su último viaje.

 Supe luego que había tenido tiempo por la mañana de ver al P. Marchiol y entretenerse el tiempo suficiente para saber algo de Mozambique tras haber sido azotado por un ciclón. Fue el último encuentro con él, amigo y hermano.

 La celebración del funeral fue el jueves 13 de julio a las 9.30. Presidió la eucaristía mons. Aldo Mongiano, superior que había sido suyo en Mozambique, teniendo a su lado al p. Marchiol y al p. Manso, con la presencia de una hermana del difunto y numeroso otros familiares.

 Un momento fuerte fue la homilía del p. Marchiol. Habló con voz conmovida del p. Blasutto como de su segundo maestro en tierras de misión. Amigo y hermano como fue de él, he aquí algunas de sus palabras en la homilía:

 

 "... Le acompañé en su primera misa en Monteaperto en 1941, cuando yo era un niño de 13 años, pero ya aspirante misionero. Ahora me le encontraba como superior de la misión de Maimelane dedicada a Santa Ana, año 1963. Vi en el p. Blasutto al verdadero pastor que no quiere perder ninguna de las ovejas que le han sido confiadas. Mucho más tarde, en 1971, volví a encontrarme con él en la misión de Muvamba, dedicada a la Virgen del Rosario. Un vasto campo, donde nos afanamos en la misión de evangelizar formando a cada cristiano y las comunidades sobre principios sólidos. El p. Blasutto era en esto un maestro y pastor verdade­ro. Tenía que tratar con cristianos todavía poco estables en los momentos de opciones comprometidas como el matrimonio y los deberes familiares. Los jóvenes estaban todavía a merced de las costumbres tribales y necesitaban especial atención y fundamentos para su fe. Él practicaba un catecumenado paciente, llevado adelante con sacrificio y sin debilidades.

 En 1974 fue él quien decidió trabajar conmigo en Mambone en calidad de vicepárroco. Pero ya entonces tuvo que tener en cuenta su salud, que cedía, mientras que la situación ambiental se complicaba debido a las guerrillas que combatían por la indepen­dencia, a la que se llegó el 25 de junio de 1975. Tuvo que resignarse a volver a Italia. Yo mismo le acompañé al aeropuerto, no sin algún inconveniente en el trayecto. Su partida fue dolorosa para él, para mí y para toda la comunidad, que realmente le apreciaba y quería.

 Había hecho de la misión el "compromiso de su vida" para formar familias válidas y cristianas. Habíamos disfrutado el día en que, tras intensa preparación, 42 matrimonios se habían regularizado. Él mismo decía que aquel momento había sido unos de los más bonitos de su vida.

 De lejos no dejó de seguir viviendo nuestras vicisitudes, hasta la clausura de la misión de Maimelane con el secuestro del p. Alessandria y el retiro de las monjas en 1982. Creo que uno de los consuelos que tuvo todavía en sus últimos años fue la noticia de la reapertura de aquella misión gracias Fidei Donum de Vercelli, que volvieron a cultivar aquel campo tan querido por él...".

 

 Ahora el p. Celestino Blasutto descansa en el cementerio de Alpignano junto a otros hermanos que le precedieron a la Casa del Padre para recibir el premio prometido a los siervos de la misión. Nos queda vivo su recuerdo, sus ganas de vivir y volver a caminar -una mala caída 40 días antes había supuesto la ruptura del fémur y eso fue el principio del fin-. Pero estamos seguros de que él orará por nosotros que le quisimos mucho disfrutando de su sabiduría y de su optimismo por el futuro de la misión por la que dio su vida.

 

P. Giuseppe Mina