Narrow screen resolution Wide screen resolution
OTRAS INFORMACIONES PDF Imprimir E-mail
Escrito por P. Benedetti Jean André   
22.02.2006

 Encuentro de Superiores y Vicerregionales de Europa

 

 Síntesis de los temas tratados

 

Madrid, 3-6 de octubre de 2001

 

1. Momento de reflexión (P. Piero Trabucco)

 

 Partiendo de, Lo que es nuevo pide novedad (conclusiones de los grupos de reflexión CEVRE, 1997-2000, Barcelona, sobre el tema de la transformación que debe producirse en la vida consagrada para que pueda continuar siendo una forma radical de vivir el Evangelio), el Superior General pone de relieve tres aspectos:

 

La experiencia de Dios

 

 Es necesario en primer lugar tener y vivir la pasión por Cristo, a quien seguimos como discípulos, habiendo sido conquistados por él, agarrados por él, y por quien vale la pena vivir y morir. Debemos enfocarnos y centrarnos por él.

 Estamos llamados a trabajar sobre nosotros mismos para vivir una espiritualidad encarnada, que no permita que nos evadamos de la realidad. Algunos la buscan fuera de la comunidad, pero esto con frecuencia no tiene reflejo en su vida, no llega a las raíces, a las exigencias cotidianas de su consagración. Para nosotros la Eucaristía, los sacramentos y la Palabra de Dios son los lugares privilegiados del encuentro con Cristo, pero al mismo tiempo el trabajo cotidiano, los acontecimientos aparentemente insignificantes, el encuentro con las personas, especialmente aquellas a las que como sociedad fácilmente marginamos, se convierten en fuente de nuestra espiritualidad. La espiritualidad crea pasión por Cristo y por nuestro carisma.

 El discernimiento se convierte para nosotros en una especie de actitud de vida, no sólo para las decisiones extraordinarias, sino para nuestra cotidianidad personal y comunitaria. Si reflexionamos sobre las causas de las muchas cesiones que debilitan a nuestro Instituto, nos damos cuenta de su necesidad.

 

Lo significativo de la vida consagrada

 

 En una sociedad plural y compleja como la nuestra, la vida consagrada ha perdido protagonismo y visibilidad y siente la necesidad de vivir y testimoniar con audacia lo que es esencial para la vida de todos. Es una cuestión de cualidad y de estilos de vida.

 Se nos señalan cuatro pistas de búsqueda:

- la experiencia cotidiana nos revela que muchas personas se sienten cuestionadas cuando descubren en el consagrado una persona normal, que no tiene necesidad de hacer cosas o realizar obras grandiosas para ser significativo (extraordinarios en los ordinario);

- más que reconocernos como pertenecientes a un estado de perfección, queremos ser personas fascinadas por el mensaje del Señor y llamadas a seguirle con coherencia y humildad, con una forma de vivir que suscite la pregunta sobre los motivos que inspiran nuestras opciones y nuestra acción;

- los ritmos de vida frenéticos pueden conducirnos a una superficialidad y un nerviosismo que producen malestar interior; necesitamos optar nuevamente por nuestro carisma en el hoy y en la situación en la que estamos llamados a vivir para llegar a las raíces, a lo que es esencial;

- el consagrado está llamado a dar claros signos de comunión, especialmente a los jóvenes de nuestros días; de la vida comunitaria y eclesial se espera una praxis concreta de la fraternidad, de la sintonía y de la cooperación.

 

La itinerancia y la movilidad

 

 La vida consagrada es fundamentalmente una respuesta del seguimiento de Cristo, es itinerancia. Es una vida de servicio, caracterizada por el dinamismo, por el cambio y por lo provisional, siempre atenta a lo nuevo. Constatamos que en la realidad en la que nos encontramos insertados surgen continuamente nuevas necesidades que ponen a prueba nuestra capacidad para escuchar y dar auténticas respuestas de consolación. La tentación podría consistir en construirnos un mundo a nuestra medida, donde nos encontramos a gusto porque lo conocemos y nos pide que hagamos lo que siempre hemos hecho: una especie de nido en el que se pierde poco a poco la exigencia del compromiso y de la radicalidad. Como IMC, debemos revisar ciertos modelos de nuestra presencia, convertidos a veces en modos de hacer y ser "estáticos" y cerrados a la realidad actual.

 La fidelidad creativa a nuestro carisma debería espolearnos a dar respuestas más adecuadas con la sociedad que cambia sensiblemente: más que estar preocupados por mantener obras y estructuras, deberíamos esforzarnos en expresar lo que somos. Nos hace reflexionar la constatación de que en Europa, por ejemplo, nuestras presencias IMC sigan siendo las de hace cincuenta años.

 También para nosotros hoy, como ha sucedido a lo largo de la historia a la Iglesia, las situaciones de pobreza y exclusión siguen siendo un criterio para valorar la actualidad del carisma, un estímulo a "cambiarnos de sitio" siendo fieles a nuestros orígenes carismáticos. ¿Dónde están hoy las "fronteras" en nuestro continente?

 

 La reflexión de los Regionales y de sus Vicerregionales, dada la realidad compleja de nuestras comunidades en Europa (edad, mentalidad e intereses diferentes), se centran especialmente en la dificultad de formar y hacer "funcionar", en el respeto de las personas, comunidades locales que garanticen la unidad de intenciones, la realización de iniciativas y de programas de AMV a nivel juvenil y el necesario acompañamiento de los hermanos en dificultad.

 

 

2. Promoción vocacional IMC en Europa

 

 Los Superiores regionales y sus Vicesuperiores describen lo que se hace en las respectivas Regiones para proponer a los jóvenes la vocación IMC.

 Se evidencian los que pueden ser nuevos caminos para la promoción vocacional (por ejemplo, la experiencia de la Certosa y la búsqueda de interioridad y de experiencia de Dios por parte de los jóvenes..., la AMV en un contexto de atención y acompañamiento de los inmigrantes...) y el sentir de los animadores que hoy manifiestan el deseo de querer hacer algo más al proponer la vocación misionera a los jóvenes.

 Se constatan los límites de nuestra promoción vocacional:

- poca preparación sobre el acompañamiento-dirección espiritual;

- pocas iniciativas específicas a nivel regional o local;

- poca "visibilidad" de nuestro carisma en nuestras presencias aquí en Europa;

- falta de un verdadero proyecto de camino vocacional para los jóvenes;

- falta de cursos específicos para la formación de los animadores para este tipo de pastoral;

- el antitestimonio de ciertos estilos nuestros de vida a nivel individual y especialmente comunitario;

- no todos los misioneros tienen las cualidades para este tipo de servicio;

- en nuestras Regiones permanece cierta mentalidad según la cual se delega en los encargados y los demás dejan de interesarse del tema;

- los propios animadores carecen a veces de equilibrio en la organización de su servicio.

 

 Los Superiores regionales se comprometen a:

 - recordar a todos la necesidad de colaborar y sostener la promoción vocacional;

 - indicar las propuestas existentes en el lugar para formarse en el acompañamiento vocacional-dirección espiritual;

 - indicar, elegir, preparar a los misioneros que puedan ser animadores vocacionales;

 - promover momentos de formación permanente sobre los temas de la realidad juvenil y de la promoción vocacional...

 

 Curso de formación para animadores IMC de Europa:

 Se decide prever y organizar para el próximo año un curso para nuestros animadores del continente, puntualizando al respecto lo siguiente:

 Tema: nuestra (IMC) AMV; cómo hacer un proyecto de AMV; la comunidad de AMV y su estilo de vida; los contenidos del acompañamiento vocacional; el mundo juvenil hoy; la metodología de nuestra AMV.

 Destinatarios: los animadores venidos a la Región desde 1997 en adelante.

 Fecha: finales de mayo a comienzos de junio de 2002.

 Duración: 15 días.

 Lugar: Italia.

 Coordinador: P. Antonio Rovelli.

 Expertos a los que invitar: misioneros IMC que por su preparación y experiencia puedan ayudar a los animadores y expertos externos.

 

 

3. Grupo de reflexión permanente sobre la AMV en Europa

 

 Es una petición explícita del X Capítulo General, confirmada en el encuentro de los Superiores y encargados de la AMV de las Regiones europeas (Roma, septiembre del 2000). Acogiendo el espíritu de las Actas capitulares, sobre su composición y funcionamiento se observa que, dados los encuentros continentales que forman ya parte de nuestra praxis, son suficientes los momentos de intercambio entre los Superiores y los encargados regionales del continente. Corresponderá a ellos ofrecer pistas y material de reflexión, lecturas de la realidad, bibliografía, etc., a los demás hermanos con el fin de renovar nuestra AMV en Europa.

 

 

4. El "ad gentes" en Europa

 

Portugal

 

 Tres misioneros de la Región componen una comisión de estudio con vistas a una posible presencia IMC en la zona periférica-norte de Lisboa (pobreza y marginación), indicada por el propio Cardenal. Actualmente se está discerniendo la forma, el grado y el eventual desarrollo de esa presencia. Al final del año se presentará a la Región una relación del estudio que se está haciendo para decidir luego al respecto, durante la visita canónica.

 

Italia

 

 El Consejo Regional ha optado por la parroquia de Platì (a la que se han incorporado otras dos comunidades, Natila Superiore y Natila Inferiore), de acuerdo con el obispo, monseñor Brigantini, ordinario de Locri, en Calabria. Se prevé la presencia de tres misioneros. El P. Manco Luigi se establecerá en ella a partir del 4 de octubre próximo. En esta zona, dominada por la cultura mafiosa y sus nefastas consecuencias, nuestros objetivos consistirán en formar y educar a los jóvenes, ser una presencia de consolación entre la gente y proponer nuestras iniciativas de AMV, ya que en la región son prácticamente inoperantes los Institutos misioneros.

 

España

 

 La opción hecha por la Conferencia regional -los inmigrados- y confirmada en su realización por la reciente visita canónica (abril de 2001) sigue su curso, especialmente y de manera específica en Elche, donde se consolida de día en día el acompañamiento a los inmigrados (sobre todo magrebíes) y la estrecha relación entre este servicio y las iniciativas de AMV entre los jóvenes y las parroquias.

 

Bielorrusia

 

  En el ámbito de la reflexión en curso sobre nuestro ad gentes en Europa, constatando que desde hace varios decenios las presencias IMC se han reducido a tres países y recogiendo la invitación explícita del obispo de Vitebsk, se ha tomado en consideración la posibilidad de proponer el estudio de una apertura nuestra en Bielorrusia (donde presta ya su servicio pastoral el P. Malej Witold). El P. Benedetti presenta una breve relación de la visita hecha a la joven diócesis de Vitebsk con el P. Fiorentini A. al comienzo del pasado mes de julio. Monseñor Wladislao Blin nos ha invitado explícitamente a trabajar en su diócesis, en una parroquia de la ciudad (nos dio el nombre de Polastk) y para hacer promoción vocacional IMC. El país es tierra de primera evangelización, ya que los católicos son una minoría, mientras que la mayoría, definida como ortodoxa, es una población que ha olvidado o no conoce el evangelio. El obispo nos ha invitado varias veces a proponer la vocación misionera a sus jóvenes.

 Los Superiores de Europa, con las formas y los tiempos más oportunos, presentarán a los religiosos esta propuesta para conocer su sensibilidad al respecto. Si la propuesta encuentra aceptación en la base, se la podrá presentar a la próxima Consulta para un discernimiento más amplio y cualificado.

 

 

5. Formación de base en Europa

 

 Se discute de la posibilidad de instituir un "filosofado o postulantado" de ámbito europeo, dado el escaso número de candidatos. La propuestas fue ya expresada por los formadores de Europa durante su último encuentro (Roma, enero del 2001). Dejando en claro que el acompañamiento vocacional y el período propedéutico deben ser realizados en el ámbito nacional, no se ven dificultades especiales de cara a un postulantado europeo. Se percibe el problema y se siente la angustia de contar con un número muy reducido de jóvenes en formación en el Continente.

 

 

6. Laicos

 

 Cada uno de los Superiores presenta la realidad de los laicos misioneros de la Consolata en su Región, los interrogantes y las dificultades relativas a su identidad, desarrollo y actividades concretas. Será necesario estudiar bien el texto-estatuto que será enviado por el secretariado para la Misión, fruto del estudio y del intercambio de varios años de trabajo, para valorarlo y tener presentes las objeciones y las expectativas al respecto.

 

 

7. Destino de los Misioneros no europeos en la AMV

 

 Vistas también las perspectivas vocacionales de las tres Regiones, se está convirtiendo en una realidad la presencia de misioneros no europeos al servicio de nuestra AMV en el continente. A todos les ha parecido esencial una buen inserción en cada una de las Regiones. Tras un intercambio de informaciones sobre las experiencias tenidas o en marcha en cada una de las Regiones, se quiso subrayar lo siguiente:

- en nuestras Regiones de Europa se desea y se está abiertos a la presencia de misioneros no europeos que trabajen en el campo de la AMV;

- es importante que quienes sean destinados a ello tengan la posibilidad y la voluntad de conocer en profundidad nuestras sociedades, culturas e Iglesias;

- especialmente en la etapa inicial de su servicio, se deberá garantizar a estos misioneros una buena inserción en el contexto de la Región a la que es destinado y un estudio serio de la lengua local;

- como para cualquier otro servicio misionero, se pedirá a los misioneros disponibilidad para trabajar en una Región durante un adecuado período de tiempo.

 

 En la puesta en común hay también un intercambio de opiniones sobre la necesidad de ofrecer a todos los jóvenes la posibilidad de un servicio misionero fuera del propio país antes de ser destinados a la AMV.

 

 

8. Comunicaciones de la Dirección General

 

 Se aprovecha el encuentro para informar a los Regionales y a sus Vicerregionales sobre el reciente viaje de los padres Bellagamba y Cazzolato, con sor Alfia, a Camboya y Mongolia con vistas a una nueva apertura en Asia.

 En cuanto a los cursos de formación permanente y de renovación promovidos por la Dirección General, se recuerda a los Superiores que prevean y provean para que en ellos puedan participar los hermanos interesados (misioneros con diez años de ordenación sacerdotal o de profesión perpetua en el caso de los Hermanos, misioneros que han alcanzado los 25 años de ordenación o profesión perpetua y misioneros que tienen más de 65 años).

 La Dirección General ha dirigido recientemente dos comunicados: uno sobre los estudios superiores (licenciaturas y doctorados) y otro sobre la atribución de los gastos relativos a los viajes y los estudios de los misioneros y de los estudiantes IMC.

 Se recomienda a las Direcciones Regionales la programación y la realización de encuentros de formación para los jóvenes misioneros que trabajan en sus Circunscripciones. Además de ocasión de renovación, son momentos de intercambio, de comunicación y de conocimiento mutuo, medios excelentes para mantener a los hermanos en sintonía con el trabajo de las Regiones y con todo el IMC. Estos encuentros podrán ser una ayuda y un modo de confrontarse también para los hermanos que se encuentran en dificultades especiales, evitándoles situaciones de aislamiento y ensimismamiento. El Superior General ha hecho notar con preocupación y amargura el fenómeno de los numerosos abandonos que se han producido en estos últimos tiempos entre los más jóvenes, constatando el vacío y la facilidad con que toman la decisión de dejar la vida misionera y la vida consagrada.

 Se ha recordado a los Superiores la cita de la Consulta (octubre del 2002) y se ha dirigido una invitación a dar sugerencias sobre los contenidos de la misma.

 En cuanto a las próximas elecciones de las nuevas Direcciones Regionales, se prevé que comiencen las votaciones en el mes de mayo del 2002 en las Circunscripciones donde se suele votar por carta y por zonas, y de terminarlas posiblemente dentro del mes de junio de 2002, tiempo en que se reúne el Consejo General.

 P. Benedetti Jean André