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II. Servicio de la Dirección General (1°parte) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Consolata.org   
20.02.2006

1. La Dirección General

La Dirección General puso en marcha su servicio con un tiempo prolongado de convivencia que permitió a los Consejeros conocerse de cerca, familiarizarse con el cometido que les esperaba y poner a punto la Programación del sexenio. Fue especialmente al redactar la Programación para 1999-2005 cuando tuvieron la oportunidad de hacer una relectura atenta de las Actas del XCG y pasar revista, uno a uno, de todos los Departamento generales, así como de cada una de las Circunscripciones. Fue un momento laborioso, pero de gran utilidad, antes de poner en marcha los programas de visitas a las Regiones o de las iniciativas de animación en favor del Instituto.

A todo esto siguió la participación en todas las Conferencias Regionales, lo que permitió un encuentro de los miembros del Consejo con las realidades de las Regiones, no conocidas todavía suficientemente por ellos. La experiencia que hicieron y el posterior intercambio de opiniones entre los miembros del Consejo mismo fueron momentos especialmente enriquecedores.

Vamos a detenernos en algunos de los aspectos más significativos del servicio por ella realizado en el curso de estos tres años.

a. Visitas canónicas a las Regiones

Concluido el ciclo de las Conferencias Regionales, en diciembre de 2002 se dio comienzo a las visitas canónicas, siguiendo al máximo posible el calendario del sexenio precedente. Se quiso enseguida poner en práctica la norma decidida por el XCG que prevé "que la visita canónica pueda también ser realizada por el Vicesuperior General" (p. 79). Hasta este momento el Superior General ha realizado cinco visitas canónicas y el Vicesuperior tres. El parecer el Consejo General sobre el acierto de esta norma no admite dudas. También son favorables los ecos recibidos de las Direcciones Regionales interesadas y de los Misioneros individualmente. Esta norma, además de aliviar el tour de force del Superior General, permite hacer una confrontación más rica en torno a las situaciones regionales. Tanto el Superior General como el Vicesuperior son acompañados normalmente en el curso de las visitas por el Consejero continental.

El estilo de las visitas canónicas sigue siendo prácticamente el de siempre. Contempla un encuentro inicial con la Dirección Regional con la consiguiente puntualización de las problemáticas regionales, la visita a cada una de las comunidades para mantener un contacto con la realidad local y las actividades misioneras, y el diálogo individual con cada uno de los Misioneros. Concluye con una asamblea general (o de zona), durante la cual los visitadores exponen su parecer y ofrecen sus sugerencias, que se convertirán después en el contenido de la carta oficial.

Sigue vigente el siguiente interrogante: ¿Cuál es el modo más eficaz de hacer la visita canónica? En el pasado se intentó reducir las visitas a las comunidades tratando más bien de reunir a los Misioneros en asambleas de zona. Parece que esta fórmula no les satisfizo y muchos se manifestaron en favor de la fórmula tradicional. La presente asamblea podría ofrecer sus sugerencias para que este momento tan importante de contacto entre Gobierno y Circunscripción pueda ser aprovechado del mejor modo posible, no sólo para aumentar la comunión dentro del Instituto, sino también para favorecer una más eficaz realización de los programas regionales.

b. Consejeros continentales

El XCG quiso perfeccionar la función de los Consejeros continentales a los que los anteriores Gobiernos habían tratado de dar vida, aunque sin mucho éxito. Con este fin, el Capítulo decidió confiar al nuevo Secretariado para la Misión la dirección de algunos Departamentos Generales que tradicionalmente estaban en manos de los Consejeros generales. Además se sugirió que pasarían períodos de tiempo en su Continente con el fin de "promover y organizar iniciativas continentales e interregionales en los diversos sectores de la vida y la actividad misioneras, de acuerdo con los Superiores de Circunscripción" (XCG 80).

Después de casi tres años de experimentación, podemos afirmar que su función no solamente se ha ido aclarando, sino que está teniendo más relieve en el ámbito continental y de Circunscripción, sobre todo en África y en América. Efectivamente, los Consejeros han podido:

- transcurrir en las Regiones del Continente la mayor parte del tiempo libre de compromisos de Consejo o de cargo en Roma;

- participar en el encuentro anual continental de los Superiores de Circunscripción para estudiar y acordar con ellos las iniciativas apropiadas a nivel continental o interregional que deben realizarse a lo largo del año;

- visitar más veces las Regiones, además de acompañar al Superior General o al Vicesuperior en la visita canónica;

- coordinar y seguir las iniciativas tendentes a recualificar las actividades de cada sector y ofrecer su aportación en la formación permanente del personal misionero, ayudados en esto por un miembro del Secretariado y con frecuencia en colaboración con las Misioneras de la Consolata;

- mantener una correspondencia epistolar bastante regular con los Superiores de Circunscripción y con los Misioneros;

- poner al día a toda la Dirección General durante las tres sesiones ordinarias anuales de Consejo en Roma sobre las iniciativas llevadas a cabo y también sobre la situación de las Regiones y del personal. Con tal fin, también se han valorado de manera especial las actas de los consejos regionales.

Un discurso aparte merecería hacerse en relación con el Continente Europa. A nosotros nos ha parecido que se siente todavía poco la necesidad de una coordinación continental de actuación de iniciativas formativas o de sector en este sentido. De todos modos, algunas iniciativas han sido realizadas en sintonía con las celebraciones del Centenario, sobre todo en el sector de la animación misionera. Digna de relieve ha sido la escuela para animadores misioneros promovida este año.

c. Publicaciones de la Dirección General

Las publicaciones a cargo de la Dirección General son cuatro:

- Da Casa Madre: redactada por el P. Sergio Frassetto, sigue siendo a nuestro parecer la publicación más leída por los Misioneros, los familiares y los amigos. A veces se resiente de una escasa colaboración de los Misioneros. Sigue siendo un instrumento eficaz de información, útil para crear comunión y conocimiento mutuos. No podemos dejar de aludir a la creciente dificultad de los religiosos más jóvenes para su utilización, debido a que únicamente se publica en italiano. En este momento no se puede pensar en su traducción a otras lenguas por los importantes gastos que ello supondría.

- Boletín IMC: se encuentra en su noveno año de vida. Sale en cuatro lenguas, con una regularidad casi bimestral, e incluye material formativo e informativo elaborado por la Dirección General. El Secretario General es su redactor. Los gastos de esta publicación, debidos a las traducciones, son importantes, pero los consideramos compatibles con la función que desempeña dentro nuestra Familia, cada vez más internacional.

- Documentación IMC: han aparecido hasta ahora dos números al año en cuatro lenguas. La Redacción está a cargo del Secretariado General para la Misión. Las traducciones, a cargo de algunas Regiones, la hacen accesible a todos los Misioneros. El material es provechoso para la profundización en temas sobre la misión, la espiritualidad y nuestro carisma. Nos preguntamos si será oportuno publicar solamente reflexiones de Misioneros de la Consolata o dar cabida a otras intervenciones.

- Giuseppe Allamano - dalla Consolata al mondo: publicada por el Departamento de la Postulación. Actualmente se difunde como inserto de la revista "Missioni Consolata" para poder llegar a un mayor número de lectores. De todos modos, se circunscribe al lector italiano, mientras que todas nuestras otras revistas son solicitadas y aprovechadas al máximo por el material que contienen.

No podemos dejar de aludir a la importancia que tienen actualmente los sitios web para comunicarse con el público, especialmente con el juvenil. Existe un sitio "oficial" del Instituto [www.consolata.org] con el que están conectados muchos otros, llevados por las Regiones. Este sitio, que comenzó a existir hace algunos años en Canadá, no tuvo el éxito esperado. Ahora se encuentra bajo la responsabilidad de la Dirección General y lo actualizan constantemente algunos miembros del Instituto con la ayuda de un técnico especializado. Cada vez son más los que visitan este sitio web por el interés que tienen los temas misioneros que aparecen en él. También para los Misioneros puede ser un medio de información porque en él tienen actualizado todo el material producido por la Dirección General y pueden encontrar diversas obras para ser consultadas.

Cabe hacerse espontáneamente una pregunta: ¿No sería oportuno para la difusión de nuestros periódicos pasar del papel impreso a los medios informáticos, mucho más baratos e infinitamente más rápidos? ¿Qué inconvenientes crearía este intercambio a los Misioneros y al público que no disponen aún de esta red web? ¿No podría pensarse en un camino intermedio? ¿Cuál podría ser?

2. Departamentos generales

Al tratar de los diversos Departamentos generales o sectores de actividad, seguiremos el esquema adoptado por la Programación 1999-2005 de la Dirección General. Tomaremos en consideración en primer lugar el Secretariado General de la Misión[1] y los diversos sectores relacionados con él. Seguirán a continuación los demás Departamentos que cuentan con una autonomía operativa y son independientes del Secretariado.

A. El Secretariado General para la Misión

Querido por el XCG, ayuda a la Dirección General en la animación del Instituto, apoyando especialmente a los Consejeros continentales en la actuación de las iniciativas de formación y en la actualización de los diversos sectores. Dirigido por dos Misioneros, programa y realiza todas sus iniciativas en estrecha colaboración con la Dirección General.

El Secretariado General ha podido ponerse manos a la obra nada más comenzar el sexenio, ayudando eficazmente a la Dirección General en la programación de las actividades de los diversos sectores de su competencia. Los tres años transcurridos desde entonces han constituido una especie de rodaje, por lo que resulta difícil hacer en este momento una valoración exhaustiva del Departamento. A nosotros nos parece que la eficacia de su servicio sigue aumentando, al igual que el número de iniciativas y su repercusión en la base. Las Circunscripciones están tomando conciencia no solamente de su existencia, sino también de las oportunidades en términos de formación permanente que puede ofrecer. Hay que decir, sin embargo, que en algunos casos las iniciativas del Secretariado General no han tenido la eficacia debido a la escasa respuesta de las Circunscripciones.

Por motivos de la emergencia del personal que ha tenido lugar en Corea, hemos tenido que anticipar a este año el destino del P. Diego Cazzolato, que será sustituido por el P. Francisco Lerma Martínez.

Sector formación permanente [FP]

El XCG encomendó, tanto a la Dirección General como a las direcciones de Circunscripción, que "promovieran una acción enérgica de renovación de todos los Misioneros, a través de la formación permanente, que no se limite a una mera actualización sino que motive nuevamente a las personas mediante la profundización y la asimilación del carisma, del espíritu del Fundador, de los ideales de la consagración, de la comunión y de la Misión" (p. 47). A tres años de distancia, podemos afirmar que la Dirección General, especialmente con el apoyo del Secretariado, se ha afanado no poco y desplegado medios para brindar a los Misioneros iniciativas útiles para esa formación. En la realización de las diversas actividades se ha tratado de tener siempre presente la óptica de la "renovación personal" sugerida por el XCG y de ofrecer, al mismo tiempo, un acompañamiento personal a todos los que lo deseaban. Detallamos brevemente las iniciativas hasta ahora desarrolladas:

- Curso para Misioneros jóvenes: se programaron tres, con una duración de tres meses y periodicidad anual, en las tres lenguas principales del Instituto, juntamente con las Misioneras de la Consolata. El primero se celebró el año pasado en Nepi, en lengua italiana. La experiencia hecha por los asistentes fue más que positiva, aunque con algunos e inevitables límites. El segundo tiene lugar en este momento en Nairobi, Kenya, en lengua inglesa. El tercero se celebrará el año próximo en Brasil y utilizará las lenguas española y portuguesa. Pensamos que de este modo agruparemos a unos treinta Misioneros que cuenten con unos diez años de profesión perpetua o de ordenación.

- Curso para Misioneros adultos: cuenta ya con una larga tradición. No obstante, después de la experiencia del 2001, se pensó suspenderlo durante cierto tiempo para comprobar el motivo de la dificultad de contar con un número suficiente de participantes (14-15). Las preguntas que ahora podemos hacernos son: ¿Es oportuno reanudarlo o conviene suspenderlo durante algunos años? ¿Existen aún, y cuántos pueden ser, los Misioneros de media edad (en torno a los 25 años de profesión perpetua y de ordenación sacerdotal) que todavía no han tenido ocasión de participar en ese curso?

- Curso para Misioneros ancianos: este curso se está celebrando justamente mientras redactamos la presente relación. Hemos de decir que no ha sido fácil agrupar un número suficiente de personas, aunque el reclutamiento inicialmente se ha limitado a los hermanos que viven en Europa. Pedimos a la presente asamblea que se exprese sobre la oportunidad de los criterios siguientes: que tenga lugar en Roma, que dure seis meses, que sea para quince Misioneros cada vez. También se podría pensar en organizarlo en ámbito continental, aumentando el número de personas que pudieran participar en él.

- Valoración de los Misioneros especializados en la formación permanente: se ha redactado una lista de esos Misioneros cuyos nombres son propuestos de vez en cuando a las Regiones que lo piden. Especialmente con ocasión del Centenario, se ha apreciado la aportación de algunos hermanos especializados a los periodos de estudio, a las celebraciones conmemorativas y en tiempos de los ejercicios espirituales.

- Momentos sabáticos: las peticiones de un período sabático han crecido en concomitancia con la cancelación del curso para Misioneros adultos. Roma sigue siendo el lugar preferido y ofrece la posibilidad de aprovechar las prestaciones de las universidades, o el curso ad hoc preparado por la Universidad Pontificia Salesiana para los Misioneros. También se pueden encontrar posibilidades excelentes en Londres, Madrid y Estados Unidos, mientras que Jerusalén, a causa de la situación política actual, se desaconseja. Las peticiones del período sabático provienen normalmente de los Misioneros individualmente, tras consultarlo con los Superiores regionales. Los Superiores regionales mismos han tomado la iniciativa en algunos casos. La Dirección General ha preparado un borrador de estatuto que regula los programas sabáticos y pide una valoración a esta asamblea antes de su aprobación ad experimentum.

- Cursos particulares: la participación en los cursos ha sido bastante nutrida en los últimos tres años, especialmente en los de carácter psicológico ofrecidos por el Instituto St. Anselm - Inglaterra (17 participantes). También ha sido notable la participación en cursos terapéuticos. Mientras que por una parte se han conseguido a veces resultados excelentes, también debemos lamentar que en algunas situaciones ha habido resistencias, con los consiguientes resultados, escasos. Volveremos sobre este tema posteriormente.

- Subsidios del Secretariado General. Aludo simplemente a los subsidios que el Secretariado ha podido ya preparar y poner a disposición de las Circunscripciones: lista de los centros terapéuticos y de otros de carácter espiritual; archivo de datos sobre cursos de actualización de diverso tipo; publicación de Documentación IMC.

- Apoyo a las Regiones en iniciativas de FP: en este sector las peticiones por parte de las Regiones no han sido muchas. No obstante, son dignos de mención los encuentros celebrados por los Consejeros continentales con los superiores locales de diversas Circunscripciones.

Sector animación misionera y vocacional

El XCG lamentaba que, en la mayor parte de nuestras Circunscripciones, a la actividad misionera y vocacional se le confía todavía un cometido bastante secundario y periférico. También nuestras visitas a las Circunscripciones están confirmando la veracidad de esta lectura y la impresión que se obtiene es que a muchos Misioneros les parece que esta actividad no tiene gran importancia para el Instituto y para la Iglesia local. Por el contrario, los capitulares, convencidos de que la actividad de la animación misionera y vocacional es parte intrínseca de nuestra vocación ad gentes y que es el servicio más cualificado y específico que podemos ofrecer a las Iglesias locales (cf. XCG 45), hicieron hincapié en su importancia y necesidad.

La programación de la Dirección General se ha extendido bastante en la presentación de orientaciones y medios que, a través de la mediación del Consejero continental y del Secretario general, puedan convertirse en un incentivo para todas las Circunscripciones. Recordamos los principales:

- Encuentros continentales de los encargados regionales de AMV con verificación del trabajo realizado, intercambio y confrontación de experiencias y programación de las actividades a nivel continental. Esos encuentros han sido ya celebrados en todos los Continentes.

- Organización en ámbito europeo de una escuela para animadores. Tuvo lugar durante tres semanas en el pasado mes de mayo en Turín.

- Las visitas canónicas vistas también como ocasión para verificar las condiciones de este sector. Nunca se ha dejado de resaltar la importancia de este trabajo y la necesidad de destinar a él personal apto y suficiente. Se ha exhortado siempre a los Misioneros que trabajan en pastoral a que tengan una atención especial con el sector vocacional. -Estudio de la posibilidad de constituir un "grupo permanente de reflexión sobre la AMV" en Europa. El encuentro anual de los Superiores regionales de Europa ha decidido que los Superiores mismos, juntamente con los responsables regionales de AMV, constituirán ese grupo, que se comprometerá a proseguir la reflexión sobre este sector, a ofrecer material útil a los animadores para su trabajo y a facilitar momentos formativos y medios apropiados de apoyo.

En este momento desearíamos manifestar algunos interrogantes de fondo sobre cada uno de los Continentes. Tales interrogantes podrían ser retomados y discutidos por esta asamblea para determinar algunas respuestas o líneas de orientación comunes:

- Europa: desde hace más de cincuenta años, nuestras Circunscripciones de Europa han quedado fundamentalmente circunscritas a las áreas geográficas de Italia y la península Ibérica. La crisis vocacional que ha afectado al mundo occidental está en este momento haciendo que resulte árido y poco fructífero en términos vocacionales nuestro trabajo. Y sin embargo estamos dedicando a Europa los dos tercios de nuestros animadores. ¿Es inteligente seguir manteniendo ese número en este Continente mientras que otras Regiones nuestras del hemisferio Sur, vocacionalmente más prometedoras, sufren una crónica penuria de personal? Además, ¿no se podría pensar en una diversificación geográfica de nuestra presencia en Europa? Ya se ha hablado con los Superiores de este Continente de la petición del obispo de Vitebsk, en Bielorrusia, que desea contar con una presencia nuestra con la intención de que se la dedique especialmente a la animación misionera y vocacional de su diócesis. ¿No se podría tomar en consideración esta hipótesis? ¿En qué condiciones?

- África es en el momento presente un terreno vocacional muy fértil. El mayor número de nuestros formandos proviene actualmente de nuestras Circunscripciones de África. Sin embargo, también aquí abundan las sombras en medio de las luces. Al gran número de jóvenes que llaman a nuestra puerta, ¿cómo puede responderle el limitado número de Misioneros comprometido en este servicio con un discernimiento serio y eficaz? Si el clero diocesano es cada día más numeroso, ¿por qué no dirigimos con mayor decisión nuestra atención a la animación misionera de las Iglesias locales? ¿No tendría que ser ésta la opción prioritaria de nuestro ad gentes, especialmente en las Regiones donde nuestra presencia cuenta con más larga tradición? Las actividades de animación misionera en favor de la Iglesia local son pocas todavía, aunque en su conjunto la AMV esté adquiriendo más vigor y vaya contando poco a poco con una orientación común en todo el Continente. No obstante, siguen presentes algunos interrogantes: ¿Cómo podrán los jóvenes de África que se acercan a nosotros sentirse atraídos por el ideal misionero y no solamente por el deseo de realizar la vocación sacerdotal? ¿Cómo responder eficazmente a la orientación dada por el Capítulo (86) de constituir en todas las Regiones un verdadero equipo de animación misionera y vocacional que actúe exclusivamente en ese campo, incluso revisando otras actividades para encontrar personal suficiente y apto para ese fin?

- El XCG pidió a América Latina que hiciera un verdadero "esfuerzo para destinar Misioneros a esta actividad, abandonando, si fuera necesario, otros compromisos" (p. 87). No obstante, comprobamos que cada día se va haciendo más crónica la falta de personal para las actividades de animación misionera y vocacional. No se ha producido todavía un cambio de tendencia en todas las Circunscripciones del Continente, aunque vocacional y misionalmente siga siendo bastante prometedor. ¿No deberíamos ser más valientes y exigentes en la revisión de algunas obras para asegurar de ese modo la realización de una eficaz animación misionera y vocacional? ¿Por qué ha de parecer que sean justamente nuestras parroquias las que menos se empeñan en este sector? ¿Por qué han de ser solamente los Misioneros jóvenes los comprometidos en esta actividad? ¿Por qué tan poco interés en apoyar la prensa misionera y en difundir nuestras publicaciones?

Hemos advertido en varias Circunscripciones un cierto retorno a las parroquias, como a una plataforma privilegiada en favor de una eficaz AMV en las Iglesias locales. Los últimos Capítulos Generales manifestaron cierto escepticismo al respecto, que fue luego confirmado por las estadísticas sobre a la proveniencia de nuestros jóvenes. Tal vez se impone un nuevo y atento discernimiento antes de dar nuevos impulsos a esos compromisos con vistas a la AMV.

Sector primera evangelización y pastoral

En torno a la realidad de nuestro ad gentes hemos celebrado el XCG, que elaboró orientaciones muy precisas al respecto. Nos parece que las mismas fueron acogidas favorablemente por las Conferencias regionales y por la mayoría de los Misioneros. Efectivamente, todas las Circunscripciones pusieron el mayor interés en la verificación de sus empeños actuales y en su estilo de evangelización. No obstante, se advierten todavía, por algún que otro sitio, diversas resistencias —comprensibles especialmente en el personal anciano—, como si el camino que el Instituto intenta emprender ahora, en fidelidad a su carisma, constituyera un juicio negativo sobre el trabajo realizado por tantos hermanos nuestros en los años anteriores. Nosotros pensamos que se debe continuar aclarando a los Misioneros que la revisión del ad gentes de ningún modo pretende culpabilizar al personal misionero, sino más bien ayudarle a entrever los nuevos campos de la "mies" a donde el Espíritu nos invita a ir a trabajar hoy. Finalmente, persiste en algunos la reserva instintiva hacia las áreas de primera evangelización, como si estuvieran convencidos de que no hay trabajo para nosotros donde todavía no existen cristianos.

Presentamos a continuación, sucintamente, algunas iniciativas llevadas a cabo por el Secretariado y por la Dirección General en favor de los Misioneros implicados en este sector de trabajo misionero:

- Solicitado por algunas Regiones, se ha preparado un ágil subsidio de ayuda para la revisión de nuestras actuales presencias misioneras, con el fin de decidir sobre su continuación o entrega a la Iglesia local.

- El Secretariado General está realizando, con la colaboración de los Consejeros continentales, una serie de encuentros de reflexión sobre la pastoral y sobre la evangelización, destinados a nuestros "pastores". Tal iniciativa —que tiene en cuenta tres factores: la lectura de la realidad, el retorno a las fuentes y la escucha del Capítulo— está suscitando interés y activa participación.

- Las nuevas dimensiones de nuestro ad gentes, mientras que por una parte están estimulando el interés de muchos Misioneros, no dejan de dejar a otros en la incertidumbre, e incluso en el desconcierto. Tal vez sea necesario que en las Circunscripciones se barajen nuevas iniciativas formativas, capaces de ayudar a los Misioneros a pasar de una pastoral de simple "manutención" a otra que realmente sea ad gentes y esté iluminada por un programa orgánico.

- Conviene, finalmente, que se intensifique la interacción entre el Secretariado General y los Regionales o con los encargados regionales del sector Evangelización y Pastoral. Algunas Circunscripciones siguen sin disponer de estos encargados, por lo que las iniciativas y las propuestas que parten del centro no encuentran un referente responsable in loco y suelen terminar en el vacío.

Sector Justicia y Paz

El tema de la justicia y de la paz comienza a tener su sitio en la reflexión de los Misioneros y en la praxis evangelizadora del Instituto, aunque un poco en sordina. En casi todas las Circunscripciones, en efecto, funciona ahora la Comisión J&P, que tiene la finalidad de promover entre los Misioneros una atenta reflexión sobre los temas relacionados con esta realidad, así como suscitar y acompañar iniciativas concretas de sensibilización dentro de la Iglesia local, colaborando con los organismos eclesiales en la difusión de una mentalidad de paz y de justicia, tanto en el ambiente donde se actúa como en el ámbito civil y social.

El Secretariado General ha podido ofrecer su colaboración a los consejeros continentales:

- En la organización de los encuentros continentales de los promotores regionales de J&P. Tales encuentros se celebran con una periodicidad bienal y en colaboración con las Misioneras de la Consolata.

- En la difusión del manual "Justicia y Paz" entre nuestros Misioneros. Ha sido traducido a varias lenguas.

- En la divulgación de informaciones entre los promotores regionales y en la realización de contactos con todos los que están interesados en esta realidad.

El Secretariado General ha mantenido asimismo contactos en Roma con otras Congregaciones religiosas y misioneras interesadas en promover una sensibilización en esta área, además de acciones y campañas concretas. Ha participado activamente en tres organizaciones de las que es miembro nuestro Instituto y que son especialmente sensibles a los temas de justicia y paz: JPIC (Justicia, Paz e Integridad de la Creación), AEFJN (África-Europe Faith and Justice Network), SEDOS (Servicio de Documentación y Estudios).

Los promotores regionales están promoviendo en este tiempo una lectura de los temas de la justicia y de la paz a la luz de nuestro carisma y ayudando a los Misioneros a que hagan lo mismo. Hay dos situaciones en las que persiste la debilidad: la inestabilidad de los promotores en este cargo y la resistencia de muchos Misioneros a la acción de animación.