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II. Servicio de la Dirección General (2°parte) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Consolata.org   
20.02.2006

Laicos Misioneros de la Consolata 

A lo largo de la presente consulta tendremos la posibilidad de afrontar de manera exhaustiva este tema, ya que está programado el análisis del borrador de estatuto redactado por el Secretariado General. Afrontamos ahora algunas cuestiones marginales al tiempo que examinamos el camino recorrido en el trienio que termina.

- El proyecto del XCG de dar un mayor impulso en el Instituto al compromiso de colaboración con los Laicos Misioneros y estudiar con ellos un estatuto que canalice la múltiples experiencias actualmente en marcha hacia un objetivo común, ha despertado interés en todas las Regiones. Se ha tomado nota, sin embargo, de que esta gran variedad de experiencias, para confluir en un proyecto unitario, necesitan atención, disponibilidad fraterna y participación de todos.

- Las visitas a las Regiones y el diálogo con los Misioneros han puesto de manifiesto que nos queda todavía un gran trecho que recorrer para llegar al cambio de mentalidad respecto a los laicos, de la que hablan las Actas del Capítulo, y que es premisa indispensable para "comprender y valorar su cometido, saber dialogar y aceptar trabajar con ellos respetando su aportación específica" (61). El estudio del nuevo estatuto puede constituir una oportunidad que no debemos menospreciar para dar ese paso adelante.

- Las Misioneras de la Consolata han recibido de su Capítulo una orientación diversa sobre los laicos. El deseo es que una colaboración mutua y fraterna durante este sexenio pueda llevar poco a poco a integrar las dos experiencias y a que no haya en el futuro Laicos Misioneros IMC y Laicos Misioneros MC, sino únicamente "Laicos Misioneros de la Consolata".

B. Los demás Departamentos Generales

1. Departamento General de Formación y Estudios 

La Dirección General ha considerado oportuno dividir este Departamento en dos sectores: Sector Formación y Estudios de Base y Sector Estudios Superiores y Cultura. El primer sector ha sido confiado al P. J. A. Benedetti, Consejero continental para Europa, y el segundo al P. A. Bellagamba, Vicesuperior General. Esta decisión se tomó principalmente con la intención de aliviar al encargado del Departamento, a quien se le había confiado también la coordinación del Continente Europa.

Dado que los temas relacionados con este Departamento son muchos, en esta relación nos limitaremos a los aspectos que despiertan alguna preocupación, por lo que es necesario concederle una atención especial en esta asamblea. Los encargados de estos dos sectores nos describirán más exhaustivamente las actividades realizadas y otros aspectos sobre los que he pasado de corrida en esta relación.

Los formadores 

Su número es elevado y muy importante, así como su movilidad. En el último trienio han sido destinados muchos Misioneros a la formación, la mitad de los cuales estaban haciendo por vez primera esta experiencia formativa. La búsqueda de un número adecuado de personas que acepten serenamente el ofrecimiento de este servicio durante una adecuado período de tiempo (mínimo de seis años) ha sido para la Dirección General y para las de las Circunscripciones una reto constante. Pensamos que eso mismo seguirá sucediendo en el próximo futuro. Creemos que es oportuno que la Dirección General, en comunión con las direcciones de las Circunscripciones, programe el personal de tal modo que se evite, en la medida de lo posible, la improvisación del destino de los formadores, o que se destine a la formación a los neo-ordenados o a las personas no aptas o no dispuestas a ello. Desgraciadamente se repite el hecho de que la excesiva movilidad del personal en la formación da lugar a situaciones de emergencia y a poner en peligro la formación misma de los jóvenes.

También hemos constatado que en algunos casos se ha cargado al formador con demasiadas tareas que nada tenían que ver con la formación. Indudablemente, y por encima de la buena voluntad de las personas mismas, esta acumulación de trabajo genera situaciones difíciles que dañan la formación de nuestros jóvenes.

En cuanto a la preparación de los formadores, dos han sido los medios principales usados hasta ahora: el curso semestral para formadores en la UPS (Roma) y los ofrecidos por el Instituto St. Anselm en Inglaterra. Además de esta preparación "académica", consideramos siempre válida (aunque no siempre sea fácil de realizar) una experiencia formativa con un equipo experimentado antes de asumir una responsabilidad directa en este campo. Finalmente, tampoco hay que olvidar las iniciativas que se pueden encontrar a menudo en los países donde trabajamos.

Desgraciadamente, los equipos formativos, recomendados y siempre deseados, nunca han sido de fácil realización. Seguimos constatando que es casi imposible constituirlos con un número adecuado de personas. Ante este obstáculo, podríamos plantearnos algunos interrogantes: ¿Tenemos demasiadas estructuras formativas? ¿Es posible una revisión de las mismas sin que ello afecte a la calidad de la propia formación? Allí donde el número de alumnos es muy reducido, ¿se podría pensar en comunidades formativas interregionales, comenzando ya por la Filosofía? ¿Qué criterios podemos adoptar para que pueda darse una justa colaboración entre la Dirección General y de Circunscripción en la elección y en la preparación de los formadores?

Revisión de la Ratio Formationis 

Fue sugerida por el XCG y su realización se encuentra en plena marcha. Con este fin, han sido ya consultados muchos Misioneros: formadores, Misioneros jóvenes, profesos temporales. Los elementos de cierta novedad que se considera deben tener sitio en la nueva Ratio Formationis son:
- Claridad sobre el tipo de Misionero IMC que se quiere presentar a los jóvenes. Naturalmente, serán de gran ayuda las orientaciones de los últimos Capítulos Generales.
- Oportunidad de unir en una sola Ratio las orientaciones formativas para candidatos Hermanos y candidatos Sacerdotes, pues cada vez resulta más irrealizable la hipótesis de contar con una comunidad formativa para sólo Hermanos.
- Atención a la cada vez más marcada realidad intercultural de nuestros Seminarios.
- Atención especial a la etapa del Propedéutico.
- Orientaciones para asegurar, en el cambio de una a otra etapa, la continuidad formativa.

Una vez revisada, la Ratio formationis será editada en las diversas lenguas del Instituto. 

El Propedéutico 

El año propedéutico es universalmente aceptado por todas las Circunscripciones, pero sigue habiendo dificultades en su aplicación. Queremos recordar especialmente lo siguiente:
- Algunas Regiones son proclives a hacer excepciones con mucha facilidad, como por ejemplo con los candidatos que provienen de los Seminarios diocesanos. La experiencia dice que esos candidatos, aunque hayan tenido cierta formación espiritual y académica, no siempre están preparados para afrontar la vida comunitaria y menos aún tienen la claridad necesaria para una opción misionera.
- El programa del Propedéutico adolece frecuentemente de excesiva improvisación, tanto en lo que concierne a su duración como a los contenidos formativos. Se impone la necesidad de tratar ampliamente esta etapa en la Ratio Formationis.
- Los jóvenes que llaman hoy a las puertas del Instituto en todos los Continentes traen consigo, además del entusiasmo y la riqueza de sus talentos personales, una mochila cargada de limitaciones. Doy la lista de algunas de ellas, las más evidentes, que deberán ser tenidas muy en cuenta desde la etapa del Propedéutico: la "sana extracción familiar" es casi una excepción; los desequilibrios afectivos y sexuales; la fragmentación y la inestabilidad pesan considerablemente sobre los jóvenes, así como la escasa identificación cultural; experiencia religiosa y de fe muy pobre; las motivaciones son generalmente débiles y en algunos casos incluso desviadas; la preparación académica resulta escasa y a veces es insuficiente para afrontar los estudios filosóficos y teológicos.

El "stage" pastoral 

Con una duración de dos años, el stage no debe confundirse con la práctica pastoral diaconal de algunos meses, adoptada en alguna Región. Es opcional y no debería coincidir con el final de la formación de base. Los casos de estudiantes que usan, espontáneamente o bajo sugerencia del formador, este momento formativo, son cada vez más raros. Y es que la programación académica de la teología, vigente en varias Regiones, hace casi imposible la inserción del "stage" durante el iter formativo de base. En el caso de que se realice al final de la formación de base, su eficacia formativa es muy limitada y comporta asimismo algunas dificultades nada desdeñables (por ejemplo, ¿quién asume la responsabilidad de estos jóvenes de cara a la profesión perpetua o a las órdenes sagradas?). Algunos se preguntan si no sería oportuno ofrecer a todos nuestros jóvenes la posibilidad de hacer una experiencia misionera dirigida durante la formación de base, aunque no se trate de un verdadero "stage" bienal.

Relación Circunscripciones y Casas de formación 

La separación entre comunidad formativa y Región ha sido lamentada muchas veces en el pasado, especialmente con motivo de las visitas canónicas. La falta de una verdadera integración de nuestros Seminarios en la vida de la Circunscripción puede tener consecuencias deletéreas en la formación y en el futuro de nuestra misión. En cambio, lo contrario favorecería mucho el sentido de pertenencia de nuestros estudiantes al Instituto, eliminaría el sentido de desconfianza que con frecuencia tienen los Misioneros sobre la formación de base y el malestar provocado por las diferencias generacionales o de metodología misionera, y crearía una positiva relación dialéctica entre todos los miembros de la Región, lo que es índice de un espíritu de familia.

También en esta ocasión parece ser una obligación renovar nuestra llamada a los Superiores Regionales para que adopten toda clase de iniciativas y eliminen cualquier obstáculo con el fin de favorecer una correcta relación entre los Misioneros de la Región y los jóvenes en formación. Que el Superior Regional mismo sea el primero en establecer contactos y hacer crecer esa comunión.

Algunas estructuras formativas 

El número de alumnos ha ido descendiendo sensiblemente a lo largo de los últimos años debido a diversos factores. Fue este el motivo principal que llevó a la Dirección General a tomar en consideración, con cierta urgencia, el futuro de nuestra presencia en Londres, como sugirió el mismo XCG. Como ya fue comunicado, a finales de junio de 2003, la comunidad formativa de Totteridge será clausurada, mientras que seguirá en pie el compromiso del Instituto en relación con el Missionary Institute London (MIL).
La comunidad de Washington fue erigida hace ocho años como "Casa de estudios" para permitir a nuestros hermanos neo-ordenados o en fase de especialización a conseguir títulos académicos. La experiencia ha demostrado claramente la conveniencia de no enviar hermanos a estudios superiores antes de que hayan podido ejercitar un adecuado servicio misionero directo. Además, los gastos considerables que la Dirección General ha tenido que hacer en favor de esta comunidad sugieren la diversificación de lugar de estudio para los Misioneros jóvenes enviados a realizar estudios superiores.
Tampoco la Casa de estudios de Madrid, aunque no está reservada a estudiantes en periodo de especialización, cuenta en este momento con un número elevado de estudiantes, lo que constituye un serio problema para su futuro. Agradeceríamos mucho cualquier sugerencia que se haga al respecto en la presente asamblea.

2. Sector Especializaciones 

El responsable de este sector es el Vicesuperior General. Recogemos de su relación algunas cifras que nos parecen elocuentes. En el pasado trienio.
- 6 Misioneros han conseguido el Doctorado: Estudios bíblicos, Filosofía, Sociología, Teología Moral, Espiritualidad y Medicina.
- 36 Misioneros han conseguido una Licenciatura (Master). La mayor parte la ha conseguido al final del currículum formativo de base.
- 2 Misioneros han conseguido un diploma: Counseling y Medios de Comunicación Social.
La Dirección General, por medio de los Departamentos competentes, ha tenido la posibilidad de aclarar los criterios de orientación en el campo de las especializaciones y los estudios (cfr. Bol. 95, pp. 21-23). En esa comunicación del 20 de junio de 2001 se confirma la orientación capitular que exhorta a los estudiantes que terminan sus estudios de base a obtener un título académico, en todos los lugares donde sea posible. Para todos los demás se proyecta un periodo de trabajo misionero directo antes de una posible reanudación de sus estudios. La propuesta de acceder a esos estudios superiores puede proceder de cada uno de los Misioneros con el consentimiento de la Dirección de Circunscripción, o de las Direcciones de Circunscripción que quieren responder a exigencias concretas de personal especializado, y finalmente de la Dirección General teniendo en cuenta las exigencias del Instituto. Corresponde siempre y sólo a la Dirección General planificar y proponer estudios que permitan acceder a un Doctorado.
Lamentamos, al respecto, una excesiva preocupación de muchos hermanos por conseguir títulos académicos, hasta el punto de infravalorar realidades mucho más importantes, como la vocación misionera o la pertenencia al Instituto. Consideramos que no debe perderse la ocasión de recordar, especialmente a los jóvenes en formación, que el Instituto les ofrece todo lo necesario en cuanto a estudios filosóficos y teológicos para ser capaces de desempeñar del mejor de modo su misión. Solamente por exigencias particulares se pedirá a algunos que cursen estudios superiores, que deberán ser siempre vistos como simple "medio" y nunca como "fin" en su vida.

3. Departamento Histórico 

El Departamento Histórico se ocupa de "las investigaciones y los estudios críticos sobre la vida, la doctrina y los escritos del Fundador, sobre la historia del Instituto y de las misiones. Es función suya recoger y publicar memorias de los hermanos difuntos" (Directorio General, 132.8). Lo preside el P. Giampietro Casiraghi, ayudado por el P. Candido Bona y el P. Giovanni Crippa. En el último trienio se han publicado por el Departamento Histórico las siguientes obras, que forman parte de la colección Studi e Saggi:
- Los volúmenes VIII, IX-1, IX-2 y X de Quasi una vita..., completando así la colección de todas las cartas del Fundador.
- Quando la Missione diventa Contemplazione, Mons. Carlo Cavallera, de P. L. Zamuner.
- Concílio Vaticano II: o contributo do Episcopado de África e Madagáscar, tesis de Doctorado del P. Diamantino G. Antunes.
- O Carisma do Istituto Missões Consolata na expressão de seu Fundador José Allamano, tesis de Doctorado del P. Luiz Balsan.
- Dispensatori dei misteri della Salvezza. Atti del Convegno di studio, Roma 2000.
La Dirección General, con la colaboración del Departamento Histórico, ha contribuido a las siguientes publicaciones:
- G. Tebaldi, La missione racconta, EMI. De este libro se ha publicado edición en inglés, español y portugués.
- A. Montonati, Due terre una missione, Mons. Luigi Santa, EMI.
- S. Sabatini, Sangue nella foresta amazzonica, EMI. Es la traducción del original portugués Massacre.
- Actualización y reimpresión del volumen Missionari Defunti, dirigido por P. A. Accoto.
Se siente la necesidad de enriquecer el Departamento con otros colaboradores y de pedir más todavía a nuestros estudiantes que investiguen sobre el Fundador y sobre el Instituto.

4. El Departamento de la Postulación 

Presidido por el P. Gottardo Pasqualetti, el Departamento de la Postulación ha realizado un estupendo trabajo en el seguimiento de la causa del Fundador, llevándola hasta las inolvidables celebraciones de la Beatificación el 7 de octubre de 1990. En los años siguientes, el P. Pasqualetti era nombrado Superior Regional de Italia y el Departamento acusó no poder contar con una persona a tiempo pleno. Últimamente, la necesidad de alternar el personal relacionado con el Departamento ha movido a la Dirección General a nombrar postulador al P. Francesco Pavese.
Mientras se está a la espera de un milagro por intercesión del Beato Allamano que permita su canonización, se considera oportuno que el Departamento, con la colaboración de los hermanos:
- anime a nuestros dos Instituto a mantener siempre viva la veneración al Fundador y a promover la devoción en el pueblo de Dios, divulgando con medios adecuados su ejemplo y su santidad de vida;
- reflexione con la Dirección General sobre la oportunidad de introducir la causa de otros misioneros de la Consolata, cuya vida pueda convertirse en escuela de santidad y de misión para el pueblo de Dios esparcido por todos los Continentes;
- estudie la posibilidad de nuevas publicaciones sobre el Fundador, aprovechando especialmente el abundante material recogido con ocasión de la Causa de Beatificación;
- considere la posibilidad de reunir las cartas que el Fundador escribió a los Misioneros y a las Misioneras utilizando el precioso material recogido por el P. C. Bona en la colección Quasi una vita...;
- incremente la periodicidad y la difusión de Beato Allamano - dalla Consolata al mondo, estudiando la posibilidad de traducirlo a otras lenguas.

5. Departamento Coordinación Hospitales 

Este Departamento comenzó su actividad en los últimos meses de 1998. El 17 de marzo de 1999 la Dirección General redactó un Estatuto en el que claramente se detallaban sus ámbitos, objetivos y tareas. El Consejo General, tras examinar sus actividades a lo largo de los últimos tres años, ha tenido en cuenta el parecer de los Superiores Regionales más interesados en el apoyo a los hospitales y ha decidido el cese de la actividades de este Departamento al final de 2001. La evidencia de los hechos ha permitido constatar la imposibilidad práctica de conseguir los objetivos y realizar las tareas que el Estatuto había previsto.

6. Administración General 

El P. Marco Marini, Administrador general, presentará una relación exhaustiva sobre la administración general y sobre las actividades del Departamento, por lo que nosotros nos limitamos a algunas consideraciones generales sobre el estado económico del Instituto, deteniéndonos en algunas cuestiones particulares que la conciernen.
Consideramos en primer lugar que se puede afirmar que la situación económica del Instituto es satisfactoria en este momento. La Providencia, a través de la continua generosidad de nuestros bienhechores y el empeño de los Misioneros, sigue viniendo de diversas maneras en ayuda de nuestra obra misionera en todos los Continentes. Efectivamente, hemos podido llevar adelante en estos años, y con relativa serenidad, los compromisos misioneros que suponen una mayor carga financieramente considerados. En los últimos tres años, la Administración General ha logrado no solamente sostener el trabajo de la Dirección General y las obras a ella encomendadas, sino también distribuir una cantidad importante en ayuda de las Regiones. Al hacer esto se ha querido privilegiar a las Circunscripciones que se encuentran en especiales dificultades, responder positivamente a muchas peticiones en favor de los pobres y aumentar el "fondo-dote" de algunas Regiones, sin que ello afecte al capital confiado a la Administración General.
Este aspecto positivo de nuestra administración no debe constituir un sedativo en nuestra vigilancia sobre el uso de los bienes en la Misión y sobre la austeridad que debe caracterizar la vida de los Misioneros, por cuyas manos pasa mucho dinero destinado a la evangelización y los pobres. La necesidad de ofrecer nuevas y actualizadas orientaciones en el uso de los bienes fue percibido por el XCG, que invitó a preparar una nueva circular sobre el tema. Es deseo de la Dirección General que en la redacción de este documento, actualmente en elaboración, haya la más amplia consulta posible, de tal modo que se puedan tocar y aclarar mejor aspectos obscuros o todavía no suficientemente tratados.
Los aspectos que consideramos más relevantes en la actividad de la Administración General, además de la solución cotidiana de tantos requisitos legales, han sido a lo largo de estos últimos tres años: la visita a las Regiones realizada por el Administrador general, la formación de los Administradores regionales, el estudio y la consiguiente nueva programación de las inversiones, el problema de la nueva residencia para los Misioneros ancianos de Alpignano, el análisis acerca de algunos bienes nuevos o alienables.
Vamos a repasar a continuación algunos temas que, aunque no forman parte totalmente de la Administración general, conciernen sin embargo al uso de los bienes y a la actividad administrativa del Instituto.

Preparación de los Administradores regionales 

Se ha convertido en costumbre que todos nuestros Administradores regionales, antes de comenzar su servicio, pasen aproximadamente un mes en Roma en contacto con el Administrador general, con el fin de familiarizarse con nuestra contabilidad y con la praxis administrativa del Instituto. Desgraciadamente no se ha hecho así en estos últimos tiempos, lo que ha tenido consecuencias negativas en la calidad del servicio de la administración regional. Queremos poner de relieve una vez más la importancia de este tiempo de preparación para los Administradores regionales y exhortar a los Superiores regionales a ser sus promotores. La introducción y el uso de los medios informatizados en la contabilidad hace que este "stage" formativo sea aún más necesario.

Utilización de personal laico competente 

Está fuera de toda duda que actualmente la administración se está convirtiendo en un área cada vez más exigente, porque requiere una competencia nada corriente en el personal encargado de ella. Ya no basta la buena voluntad de cada uno de los Misioneros o la ayuda ofrecida por el Administrador regional para que una Circunscripción proceda dentro del respeto escrupuloso de las leyes.
De ahí que exhortemos a las Direcciones Regionales a no sentir escrúpulo a la hora de buscar la consulta y la ayuda de personal especializado en este campo. Y esto especialmente cuando deben revisarse seriamente las cuentas, cuando se estudian o se realizan proyectos onerosos para la Región y más aún cuando se buscan formas de inversión.
Estimúlese, por otra parte, cuando y donde sea posible, el empleo de personal laico en nuestros departamentos de contabilidad. Las experiencias hechas hasta ahora demuestran que es éste el camino correcto que debe seguirse, mientras que el personal misionero y religioso está mejor utilizado cuando se le destina a sectores de trabajo más acordes con él.
No se excluye, en fin, la posibilidad de que técnicos, atentamente elegidos, participen en las reuniones de los Consejos regionales y general de administración.

La nueva residencia para los Misioneros ancianos en Alpignano 

Aunque este proyecto concierne más directamente a la Región Italia, aludimos brevemente a él porque puede resultar beneficioso a todas las Regiones que aprovechen esta estructura para su personal anciano.
Hace algunos años, especialmente a partir de la última visita a la Región Italia, se hizo un estudio para que el edificio de Alpignano estuviera en consonancia con las leyes civiles, especialmente en cuanto a seguridad y contra toda clase de accidentes. Lamentablemente, siendo la parte más antigua de la casa edificio histórico y encontrándose bajo la competencia de Bellas Artes, el estudio no pudo continuar. Improvisamente, una petición del Ayuntamiento de Alpignano de comprar todo nuestro actual edificio a cambio de una compensación justa y la autorización para la construcción de una nueva casa llegó como una oportuna salida a los problemas existentes.
Las negociaciones entre el Ayuntamiento y el Instituto han durado dos años y en el mes de julio de 2002, superadas las diversas dificultades, se ha podido proceder a la primera firma oficial del contrato. La compensación económica del Ayuntamiento no será suficiente para la realización de la nueva construcción, que será ligeramente superior a la actual. No obstante, la venta de algunos bienes inmuebles permitirá embarcarnos en esta empresa sin que afecte al capital de la Administración General. Es preciso recordar finalmente que esta obra, dada la disminución de nuestro personal anciano, podrá constituir una fuente de entradas para el Instituto y las misiones porque será construida como "Residencia para ancianos".

Distribución de las ayudas 

La cantidad de ayudas distribuidas a lo largo de los últimos años —como aparece con claridad en la relación del Administrador general— sigue siendo importante. Las principales fuentes anuales de ingresos para la Administración General, como es sabido, son los legados testamentarios de los bienhechores italianos, los intereses bancarios y una ayuda considerable de la Región Portugal.
La distribución se hace todos los años a finales del mes de marzo, cuando la Dirección General puede tomar en consideración la relación anual escrita proveniente de las Circunscripciones sobre el uso de las ayudas del año precedente, las indicaciones y las nuevas peticiones de los Superiores regionales, y finalmente algunas necesidades particulares como atenciones médicas, calamidades, formación...
La Dirección General no ha querido ser últimamente muy específica al determinar el destino exacto de las ayudas concedidas, prefiriendo que fuera la Dirección Regional la que fijara la cantidad de dinero destinado a los pobres, a la evangelización, a las necesidades de la Circunscripción o a otras finalidades.
En la Programación 1999-2005 de la Dirección General se quiso hacer hincapié una vez más en que las peticiones individuales de los miembros del Instituto deben ser dirigidas a los respectivos Superiores de Circunscripción y no a la Dirección General. Lamentablemente, son muchos todavía los hermanos que siguen dirigiéndose directamente a la Administración General para solicitar ayudas. Algunas Regiones han sugerido que la Administración General asuma directamente y en su totalidad la subvención de nuestros centros formativos, constituyendo para ello un fondo específico. Hasta el presente se ha preferido no hacerlo así por considerarse que la participación de las Regiones en el sostenimiento de nuestros Seminarios es un elemento positivo para todos, Misioneros y estudiantes. La propuesta, sin embargo, convenientemente tratada en esta asamblea o en otro lugar, podría ser profundizada y estudiada sin ninguna obstrucción.
El año pasado, tras sugerencia del Consejo General de Administración, se quiso aumentar el "fondo-dote" de alguna de las Circunscripciones más necesitadas. También hay que recordar que existen algunas Circunscripciones que, a pesar de la considerable ayuda que reciben anualmente, no consiguen nivelar las entradas y salidas en su balance. Consideramos que todavía es oportuna una concienciación mayor de todos los miembros de las Circunscripciones orientada no solamente a la reducción de los gatos, sino también a la búsqueda de nuevas fuentes de sustento para la Región.