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II. FORMACIÓN PERMANENTE PDF Imprimir E-mail
Escrito por Consolata.org   
20.02.2006

I. Formación permanente

El XCG pidió que todos los Misioneros debían participar por lo menos en tres periodos prolongados de formación permanente a lo largo de su vida (p. 81). La Dirección General ha preparado programas, ya en fase de actuación, teniendo presentes las franjas de edad propuestas por el Capítulo. La valoración hecha por quienes han participado en los cursos ha sido siempre positiva. Más difícil es comprobar el efecto de estas iniciativas en la vida de cada uno de los Misioneros y en su apostolado. Se ha exhortado a la Dirección General y a los Superiores Regionales a considerar otras iniciativas de formación permanente.

Orientaciones operativas

* Los cursos ofrecidos hasta ahora y orientados a tres franjas de edad de los Misioneros son válidos y por consiguiente deben proseguir.

* La Dirección General podrá considerar en el futuro algunos cambios en las franjas de edad de los participantes en los tres cursos. Por ejemplo: de los 5 a los 10 años de ordenación o de profesión perpetua, para el curso de los jóvenes; de los 15 a los 20 años, para los de media edad; el de la tercera edad, en cambio, se dividirá en dos secciones: una para la preparación a la tercera edad y otra para los que forman ya parte de ella.

* Se podrá proponer nuevamente la experiencia en Tierra Santa, que en el pasado fue siempre muy apreciada por los Misioneros, apenas lo permitan las condiciones políticas.

* Se exhorta a los Misioneros a participar en los cursos ofrecidos por el Instituto. En los casos en que esto no fuera posible o hubiera motivos particulares, se propone un periodo sabático que tendrá las siguientes características:

- Se hará más hincapié en la parte formativa que en la académica. El período sabático debe procurar la renovación de la persona del Misionero en sus varias dimensiones (espiritual, humana, apostólica, carismática...).

- El programa formativo se acordará con los Superiores Regionales y la Dirección General, que colaborará, si se le pide, en su realización.

- Una atención especial deberá concederse a la profundización del carisma, de la vida religiosa y de nuestra espiritualidad. Si los centros formativos elegidos no ofrecen estos contenidos, esa profundización se hará en una comunidad del Instituto.

2. Cursos para Misioneros de media edad

Cuenta ya con una larga tradición. Su utilidad y su incidencia sobre la vida de los participantes son siempre importantes. En el año 2002 este curso no se ha podido realizar debido al número insuficiente de participantes. La Dirección General pregunta si debe continuar o si más bien no sería preferible suspenderlo durante algunos años. El número mínimo de participantes debe ser de doce.

Orientaciones operativas

* Hágase un nuevo intento en el año 2003 siguiendo el mismo esquema y los mismos criterios que en los cursos precedentes. Extiéndase la franja de edad hasta los 60 años.

* Los Superiores Regionales, después consultar a los Misioneros, comuniquen dentro del mes de noviembre el número de los que desean participar en él. El curso tendrá lugar únicamente si se consigue el número mínimo inscritos.

* La Dirección General consultará a las Misioneras de la Consolata la posibilidad de organizar conjuntamente un curso. Su participación no solamente facilitaría la consecución de un número satisfactorio de participantes, sino que también ofrecería una riqueza indudable.

3. Cursos para Misioneros de la tercera edad

La valoración del único curso hecho hasta ahora ha sido muy positiva. Especialmente ha sido muy apreciada por los participantes la posibilidad de compartir con libertad y respeto las propias vivencias, el pasado y el presente. Aunque la experiencia ha sido limitada, han emergido algunas orientaciones que podrán ser útiles para un programa futuro.

Orientaciones operativas

* Se confirma su necesidad y se invita a la Dirección General a continuarlo y extenderlo a todos los hermanos ancianos.

* La naturaleza de este programa formativo debe ser no tanto la de un "curso", sino más bien la de un "encuentro".

* De momento, que se siga haciendo en Roma. La Dirección General explorará la posibilidad de facilitárselo a los Misioneros de Alpignano y en el futuro a los de los diversos Continentes.

* Se reconoce la necesidad de que los Misioneros ancianos sean acompañados a través del interés y la proximidad del Superior local, ofreciéndoles la posibilidad de consultar a hermanos o personas especializadas, así como una formación permanente adecuada a sus necesidades.

4. Acompañamiento de los neodestinados

Los últimos Capítulos Generales y consultas intercapitulares han tratado repetidamente este tema. Todas las Circunscripciones, en las actas de sus Conferencias, han concretado modos y medios para responder a las necesidades de los Misioneros neo-destinados. Se nota especial atención al estudio de la lengua, se permite a los jóvenes Misioneros hacer visitas a las comunidades de la Región, aprovechar las convivencias significativas en la comunidad y participar en las reuniones anuales o semestrales de los hermanos. No obstante, parece que aún quedan cosas por hacer para mejorar en este campo. Un reciente estudio del Departamento de Formación entre los Misioneros con el primer destino revela que los jóvenes no siempre se encuentran a gusto en la comunidad ni reciben ayudas personalizadas. Las crisis vocacionales se remontan alguna vez a estas primeras experiencias misioneras no positivas y a la soledad que caracteriza el comienzo de la misión.

Orientaciones operativas

* Las Circunscripciones promoverán comunidades capaces de acoger a los Misioneros en su primera experiencia misionera.

* Los Superiores y los encargados de la formación permanente sigan de cerca a estos Misioneros con visitas y coloquios regulares.

* Cuídense atentamente las reuniones periódicas con los jóvenes Misioneros. Estas reuniones incluirán temas formativos y valorarán el intercambio de experiencias, los momentos de oración y los espacios recreativos.

Prepárense orientaciones, que se incluirán en la Ratio Formationis, que expongan ampliamente la formación que debe ofrecerse a los neo-destinados. Valorícense todas las experiencias positivas realizadas en las diversas Regiones.